miércoles, 11 de febrero de 2026

EL HERMANO ANÍBAL DE JESÚS RODRIGUEZ



Carmen Muñoz viuda de Gonzàlez

Villa de Cura, Edo. Aragua, Venezuela


Celebramos los 122 años de la peregrinación al Santuario de  la Virgen de Lourdes aquí en nuestro pueblo de Villa de Cura (Estado Aragua, Venezuela).



Foto romada del Facebook


Fiesta tradicional religiosa   que  celebramos entre finales de enero y comienzo de febrero.


Estando en la plazoleta de la Virgen de Lourdes para esperar la procesión la cual recorrería varias calles del pueblo acompañada de los peregrinos de muchas partes de Venezuela y de nuestro pueblo también y de  músicos de la localidad como los de la escuela de música Angel Briceño, los  Niños Cantores de  Villa de Cura y los del Sistema de Orquestas y Coros de Venezuela, núcleo Villa de Cura,  hasta llegar al centro de concentración que es la gruta de Nuestra Señora de Lourdes al lado de nuestra iglesia matriz dedicada a San Luis Rey de Francia,  veo que debido a su altura sobresale la figura de un religioso a quien consideré que fuese un sacerdote franciscano al notarle  vestido con su hábito marrón. 


Imagen que pude observar en su hábito


Ya había leído algo acerca de qué estamos en el año jubilar de San Francisco de Asís por el 800 aniversario de su paso a la presencia del Padre.


Así que me le acerco a saludar y él muy gentilmente me hace la aclaratoria que no es un padre sino un monje.

Conversamos un poco y luego acordamos vernos al día siguiente.

En esa oportunidad me recibe en el hogar para ancianos  de la localidad y comenzamos nuestra charla.  Él pertenece a los Adoradores de la Divina Eucaristía. 









                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          

Me hace referencia que en el siglo XII el primer monje monacal contemplativo fue San Pacomio.



Y en el siglo XVI

Benito de Nursia (Benedictus Nursiae; Benedetto da Norcia), (Nursia, Umbría, c. 480 - Montecasino, Lacio, 21 de marzo de 547) conocido a menudo como San Benito, fue un monje y fundador de la Orden de San Benito. monje cristiano, considerado el iniciador de la vida monástica en Occidente y venerado como santo por la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa y la Iglesia luterana, la Comunión Anglicana y las Iglesias Católicas Antiguas



Volviendo a nuestro amigo monje, Aníbal de Jesús,  nuestro hermano, como suele llamarse, nació en Maracay el día 16 de julio de 1975

 A los 19 años sintió el llamado a la vida consagrada.

Estudió 15 años en Costa Rica en el Instituto Teológico de América Central, allí completó su formación interna.

Tiene 15 años en Venezuela, reside en la arquidiócesis de Calabozo, estado Guáric,  en la Asociación Pública de Fieles Camino a la Santidad fundada por el padre Frank Rafael Gómez Ramírez.


Su fundación tiene ocho carismas que confluyen en uno mismo: la hostia consagrada

En el contexto de las comunidades religiosas, un carisma se refiere a un don, gracia o característica espiritual especial que  el Espíritu Santo otorga a un grupo o individuo en particular. Es una cualidad o enfoque único que distingue a la comunidad o persona y guía su misión y estilo de vida.

 El carisma particular de él es la oración, el silencio, el trabajo, obras de misericordia, vida de piedad,  la adoración y la contemplación.

Su ejercicio espiritual diario se inicia de 5 a 7 de la mañana  con el oficio de lectura y rezo de las laudes,  a las 9 es la hora tercia,  de 12 a 3 hora nona,  a las 6 hora víspera y a las 9:30 oración completa. Todo esto perteneciente a la Liturgia de las Horas.



La liturgia de las horas, también llamada oficio divino o breviario,[1]​ es el conjunto de oraciones oficiales de la Iglesia católicaortodoxa y anglicana fuera de la misa, articuladas en torno a las horas canónicas.

Como el resto de la liturgia, su forma varía dependiendo del rito. Esta oración está encomendada con mandato específico fundamentalmente a sacerdotes y religiosos de todo tipo. Son observadas con especial atención y cuidado por las comunidades monásticas.

En la semana guardan los días así: los lunes son dedicado a la oración por los difuntos,  los miércoles a San José custodio de la orden,  los sábados  a la virgen y los domingos a la Eucaristía.  Los viernes guardan el silencio total. Son monjes de semi claustro.  No tienen mucho contacto con los seglares, es decir, con los laicos.

 Aceptan colaboraciones,  donaciones, para ayudar a la comunidad que acude a ellos.


y oran por peticiones personales y por la paz mundial 

                                                                                                                                                                                                                                                           


                                                                            

y - como dijera San Juan de la Cruz - "al final de la tarde seremos juzgados por el amor"