lunes, 26 de agosto de 2019

DULCE AMOR

Hola, estimados lectores, les cuento que mi nieta afectiva, María Antonieta Marrero Morales, de 14 años, escribió una reflexión que consideré ustedes también querrían leer, 
La comparto acá con mucho gusto, segura de que será de su agrado y contenta de ver con qué facilidad se expresa literariamente esta adolescente.

Carmen Muñoz de González


Todos los seres humanos soñamos con el amor verdadero.

Lo perseguimos día y noche por todos los rincones de nuestra vida.

Unas veces lo encontramos y otras lo perdemos.

Pero ¿Cómo sabes que encontraste a tu alma gemela?

Algunos lo reconocen a primera vista y otros tardan años en entender que ha estado frente a su nariz y la mayoría son conscientes que se les ha escurrido entre los dedos.

Entonces solo tienen que respirar profundo y esperar el tiempo necesario hasta que regrese.

Porque el amor funciona como un imán.

Si realmente es verdadero sólo hay que darle tiempo para que vuelva a unir las dos mitades.

María Antonieta Marrero Morales, Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela.


viernes, 16 de agosto de 2019

¡LO ÚNICO QUE FALTABA!



Cada día tiene su afán, pero parece mentira que alguna vez nos pasa una serie de acontecimientos encadenados como que si uno fuese martillo y del cielo le cayeran los clavos. Pero, eso sí, allí está mi amiga fiel Mariaté como luchadora, o, mejor dicho, una valiente cacica, repeliendo las flechas del destino y serpenteando el mal rato.

Una semana de estas, para muestra un botón, aparte del problema de salud que atraviesa su consorte a quien, para colmo de males, le dio "culebrilla" (cientificamente conocida como herpes zoster), a su hijo le pega una diarrea de los mil pesares y luego a ella, no conforme con esto, el mismo día se le termina el gas y se le daña la cocinita eléctrica y sin remedio, queda que no tiene donde cocinar los santos alimentos diarios ni donde fabricar esos deliciosos caramelos de papelón con los cuales "se rebusca" el codiciado "efectivo", debe pelar entonces por cocinar a "palogas" (es decir, a leña), siendo que el humo le da alergia. Bien, y para coronar el pastel con su hermosa guinda, alguien le comenta así de simple:

-¡Chica, lo único que te falta es que te orine un perro!

Como muchas veces la palabra tiene poder para lo malo...señores ¿Por qué no desean algo bueno? Va contenta y feliz a dar una clase de inglés a una jovencita y allí habita una perrita linda toda ella, la cual presenta un problemilla de incontinencia urinaria después de habérsele realizado una operación para esterilizarla, o sea, se orina en todas partes haciendo pocitos. Al extremo puesto de la sala en que da clase mi amiga, deja la perrita un pocito, camina sobre él arrastrando la cola por todo el centro y, cruzando la estancia, va a sacudirse ni mas ni menos que frente a la profesora en plena clase, rociándola de ambarino y pronto oloroso líquido de la cabeza a los pies. Cuenta Mariaté que movió la cola no de lado a lado que es lo usual sino en forma de remolino, como un ventilador, así que la roció todita.

Mi amiga, siempre de tan buen humor sonríe:

-¡No, no ha pasado nada!

Se despide del lugar con la fuerza de costumbre, esta ves húmeda y olorosa, pensando, seguramente, qué falta le hace que la toque la varita mágica que señala a los bienaventurados.

¡Dios, buena suerte y que brille la estrella de la fortuna en ti!

Cuida tu verbo, primero se hizo él y luego habitó entre nosotros.


Carmen Muñoz de Gonzalez, Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela 



viernes, 9 de agosto de 2019

JOSÉ ANÍBAL "PLOMO" ALVARADO





Veo sentado todos los días en un banco de la plaza Miranda al coterráneo José Aníbal Alvarado y pienso: "Cada persona tiene un pasado, glorioso o no, cargado de vivencias, su propia historia que construyó a lo largo de los años, bueno o no, tdo depende del cristal con que se mire, porque en ese momento el gestor de su vida le pareció que lo estaba haciendo bien. Equivocado o no. Vivimos sin esperar mayor recompensa, sólo el transitar por esta: la vida misma. Un Ulises, navegando en un mar embravecido, lanzando un ancla donde sujetarse y ser una roca firme.Huyendo del canto de las sirenas para que no lo atrapen."

Y así, paso a paso, con Aníbal, mejor conocido como "Plomo", mote adquirido en el transitar de la vida. Nacido y criado en el popular sector de La Represa, aquí en nuestro pueblo Villa de Cura, municipio Zamora, estado Aragua, Venezuela. Pasó a realizar diferentes oficios tales como: albañil, el más común de la época, hasta que llegó a ser clector por más de veinte años de la línea de transporte público La Villa, unos famosos autobuses conocidos también como "los amarillitos", que hacían su recorrido La Villa - Maracay, donde su honestidad se ganó el aprecio del dueño de la línea.

Peleón nunca, tomador sí, por eso el apodo, porque cuando la bebida espirituosa había hecho su efecto, pegaba aquel grito desmedido y casi en la cara de cualquiera: "¡PLOMO!"

Ahora ya van dos años que dejó el vicio de la bebida para la gloria de Dios. Hace cualquier mandado en la panadería frente a la plaza y oye atento las conversaciones de los viejitos que religiosamente forman la Peña Mirandina.

¡Ay, se me olvidaba! Cuando en sus tiempos los sábados dormía en las noches en el cajero automático del Banco ¡Con aire acondicionado y demás! ¡Todo un divo! ¡Jas, jas, jas!




Carmen Muñoz de Gonzalez