viernes, 29 de mayo de 2026

Remembranza Villacurana

 





Carmen Muñoz viuda de González


En esta bella mañana la unidad educativa Josefina Rojas Lovera



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en uno de los programas que tiene, llamado "Remembranzas Villacuranas" , hace un elocuente homenaje a personas, instituciones, comunidad en general que hacen vida aquí, en el pueblo, o que ya pasaron por él, están en otro plano


Bello compartir de todos los integrantes de la institución.: alumnos, docentes, todo el personal integrado y el gran apoyo de padres y representantes. 



Historia local viva. Esta es la Cuarta Edición y creo que cada una supera todas las anteriores. 


Una de las homenajeadas fue la docente Melita - así la llamamos cariñosamente, aunque su nombre es  Rosa Ester de Cartaya - quien justamente está cumpliendo hoy miércoles 27 de mayo del 2026, 86 años de edad. Lo celebró a lo grande: detrás de ella se encontraba la bella Orquesta del Sur, un obsequio del profesor Toni Colmenares, director de la Casa de la Cultura para nuestra insigne  institución educativa y fue la encargado de los arpegios musicales animando la mañana.


Cabe destacar que Villa de Cura es un pueblo acogedor, hospitalario, que logra que el foráneo no más llegar no solo se sienta en casa sino que ¡pierda todo deseo de irse!

La maestra Melita es oriunda del estado Monagas pero aquí llegó por tres días y se quedó. Aquí formó familia, ha cumplido su misión como docente y la vemos con el mismo ánimo y entusiasmo

de cuando llegó para quedarse "sólo por tres días" 😄


También tuvo un reconocimiento mi persona. Estoy sumamente agradecida como docente y como villacurana.  Mis felicitaciones. Que esta valiosa institución educativa "Josefina Rojas Lovera" continúe con su bella labor sembrando valores en la juventud villacurana





Es una melancolía de imágenes en este tiempo actual, que no quedemos hundidos en los pozos del silencio.


lunes, 25 de mayo de 2026

🏛️ El faro intelectual de Villa de Cura: Cien años de la escuela Arístides Rojas

 

Carmen Muñoz viuda de González

Villa de Cura, Edo. Aragua, Venezuela

La escuela básica Nacional “Arístides Rojas” no solo es un edificio en Villa de Cura; es un pilar de la identidad Zamorana y Aragüeña que ha formado familias enteras durante un siglo. Hace 100 años Villa de Cura vio nacer un sueño que llevaría el nombre de un ilustre sabio venezolano: Arístides Rojas. Al igual que aquel hombre que amó la historia, la ciencia y las letras de nuestra Patria, esta escuela nació con la misión de ser un refugio para el pensamiento y la virtud. Ha sido testigo de la transformación de nuestro Municipio. 👪 Por sus salones han pasado abuelos, padres, hijos que hoy son hombres y mujeres de bien. 🎓 La escuela ha sido ese faro que guía a la juventud por caminos de paz y progreso. Cumplir un siglo significa que hemos resistido el paso del tiempo, manteniéndonos firmes como el cerro de los Chivos, siendo el faro intelectual de la Comunidad. Como homenaje a todos los que pasaron por ella y dejaron una huella imborrable en el tiempo, y regresamos al punto de partida en un viaje circular, como son los viajes de la memoria.

 🗺️ ¿Sabías que...?

  • 🏫 Nació como escuela solo para varones el 25 de mayo de 1926, durante el gobierno de Juan Vicente Gómez.
  • 🚚 Se mudó 6 veces antes de tener sede propia: funcionó en casonas familiares y hasta almacenes.
  • 👻 Tiene un espantapájaros «con carácter» que enseña agroecología en el huerto escolar «Manos a la Siembra».

📚 Maestros que marcaron una época

La historia docente de la escuela es tan rica como su trayectoria. En sus primeros años, la institución contó con una larga sucesión de directores que sentaron las bases pedagógicas. Todo comenzó en 1926 🎓 con su fundador, Víctor M. Orozco. Al año siguiente, en 1927, 📅 asumió Alcibíades Matute Sojo, y entre 1928 y 1931 dirigió el plantel Carlos Federico Gross. Luego vinieron 🔁 Abelardo Méndez (1931-1936), José Martínez (1936-1937), Francisco Guerrero Rosales (1937-1939), Sady Rodríguez (1939-1941) y Antonio Aparicio (1941). Todos ellos fueron mucho más que gestores administrativos: fueron los primeros educadores que dieron vida a las aulas.

👥 Pero la nómina de figuras ilustres no termina allí. También formaron parte del cuerpo docente nombres como los de Víctor Ángel Hernández, Miguel Hernández Carabaño, Juana Betancourt de Méndez, Ana Julia Rivas, la señora Codina de Briceño, Carmen Rivas González y Matilde Rangel. Cada uno, a su manera, dejó una impronta imborrable en generaciones de estudiantes villacuranos. 💖

📸 Galería de fotos antigua y actual


De izquierda a derecha: Pedro Ezequiel González, Alejandro Tosta, Armando Cáceres, Ex Director Carlos Gross, Ex alumno Jesús María Blanco, Víctor Hernández, Manuel María Rondón.

Primeros maestros de la Arístides Rojas Año: 1926. Examen de Instrucción de primaria elemental.

Recuerdo del 5to grado mayo 1954. Maestra Melicia Nieves de Tejada y sus alumnos

Recuerdo de los 50 años de la fundación de la escuela


Documento histórico fecha: enero 1939, pago a través de la cédula nro. 00452 al maestro Víctor Ángel Hernández.


Documento histórico fecha: junio 1926 Resolución donde se nombra al maestro Víctor Ángel Hernández como maestro nro. 02 de la escuela federal Arístides Rojas

Reunión de maestros y compartir

Actividades y reuniones de maestros dentro y fuera de la institución




domingo, 10 de mayo de 2026

Poemas que abrazan el alma



De derecha a izquierda: El cronista José Carpio, la poeta Rosana Hernández Pasquier y mi persona, Carmen Muñoz viuda de González

Esta bella mañana del sábado 9 de mayo del año 2026 asistimos al bautizo del poemario "Huerto de lirios" de la poeta villacurana  Rosana Hernández Pasquier,  en la escuela de música Ángel Briceño bajo la dirección de la profesora Anabell Boullon y apadrinado el libro por nuestro presbítero
el padre Salvador Rodrigo, artífice de nuestro querido coro Niños Cantores de Villa de Cura y fundador también de la escuela de música en cuyas instalaciones gracias a la diligente colaboración de su directora, prof. Anabella Boullón.

Fue un bello acto
donde afloraron muchas emociones tanto por parte del padrino como  de la autora del libro  al recordar al querido  Guillermo Hernández Pasquier, hermano de la poeta, fundador del coro y luego docente en la escuela de música.

El poemario está dedicado a él. Luego de su prematura muerte la poeta estuvo dos años sin poder escribir. Se refugio en esa época en las palabras de. las Sagradas Escrituras y fueron los libros de los Salmos y del Cantar de los Cantares los que fueron trayendo consuelo a su alma.




Cuando al fin retomó la escritura  fueron los poemas que componen este libro los que brotaron de su alma y su corazón.

La amenización melódica no podía faltar y de ella se encargó
la orquesta de cámara maestro Luis Morales Bance bajo la dirección del profesor Lorenzo López Interpretaron unas bellas piezas magistrales uniendo así a la poesía y la música, esos dos protagonistas culturales que no pueden faltar cuando se reúnen almas sensibles. Como se expresó la poeta  al comentar acerca de los adolescentes que forman la fecha orquesta. Chicos valiosos llenando de provecho un tiempo que hubiera sido de ocio pero que los encuentra estudiando, practicando, interpretando música con esfuerzo y disciplina en lugar de utilizar el tiempo libre en "clavarse de cabeza dentro de los celulares, o estar robando carteras o haciendo maldades a los animales. Pero de quien se dedica a la música no se espera nada malo.

" Huerto de Lirios",
un título tan romántico, una flor, nada menos que un lirio. Si nos vamos a la mitología grecorromana encontramos una singular imagen relacionada con la creación de los lirios,  nos recuerda a Hera la madre de Hércules, quien, cuando amamantaba al bebé, si caía al suelo una gota de leche de sus pezones, a la tierra nacía una bella planta de lirio. Y si nos remontamos a leyendas que corren acerca de Eva saliendo del paraíso, una de esas leyendas dice que las  lágrimas de sufrimiento y arrepentimiento de Eva, se convertían, apenas  caer en la tierra
en otros tantos lirios, brotando así la belleza de lo que era signo de dolor.




La poeta compartió con nosotros dos poemas cargados de metáfora sutiles, en una original estructura que comienza con un haiku 
y desde esa  estructura brevísima de la poesía japonesa llegar a otro poema, este más extenso que completa la idea que nos dejó casi inconclusa el primero.


Una vez más nuestra coterránea nos lleva al mágico mundo de las letras donde leer es un placer y nos deja la inquietud de adquirir los libros para poder disfrutar de cada  poema las veces que deseamos y en el lugar que determinemos... nuestra habitación, la sala de espera, el transporte colectivo, con esa magia del libro impreso que no se apaga porque se vaya la luz. 

La asistencia superó las expectativas, hasta de Cagua se acercaron amantes de la poesía a compartir con nosotros una mañana diferente. 

Ya se me pasaba recordar la sobria animación por parte de la poeta Paula Montes, la moderadora, quien con su característica voz, elegancia y aplomo condujo el evento con gran prestancia. 

Hubo luego un sencillo brindis, un ágape con dulces, postres y quesos, todo elaborado por la poeta y su hermana Flor Hernández Pasquier quien también dejó su huella en libro con un marca libros espectacular tejido a crochet que acompañó cada ejemplar adquirido. 

Disfruté este evento como ninguno ¡Cuánta falta hace compartir estos momentos en que reina el arte y la vida se nos hace más llevadera!