domingo, 10 de mayo de 2026

Poemas que abrazan el alma



De derecha a izquierda: El cronista José Carpio, la poeta Rosana Hernández Pasquier y mi persona, Carmen Muñoz viuda de González

Esta bella mañana del sábado 9 de mayo del año 2026 asistimos al bautizo del poemario "Huerto de lirios" de la poeta villacurana  Rosana Hernández Pasquier,  en la escuela de música Ángel Briceño bajo la dirección de la profesora Anabell Boullon y apadrinado el libro por nuestro presbítero
el padre Salvador Rodrigo, artífice de nuestro querido coro Niños Cantores de Villa de Cura y fundador también de la escuela de música en cuyas instalaciones gracias a la diligente colaboración de su directora, prof. Anabella Boullón.

Fue un bello acto
donde afloraron muchas emociones tanto por parte del padrino como  de la autora del libro  al recordar al querido  Guillermo Hernández Pasquier, hermano de la poeta, fundador del coro y luego docente en la escuela de música.

El poemario está dedicado a él. Luego de su prematura muerte la poeta estuvo dos años sin poder escribir. Se refugio en esa época en las palabras de. las Sagradas Escrituras y fueron los libros de los Salmos y del Cantar de los Cantares los que fueron trayendo consuelo a su alma.




Cuando al fin retomó la escritura  fueron los poemas que componen este libro los que brotaron de su alma y su corazón.

La amenización melódica no podía hoyfaltar y de ella se encargó
la orquesta de cámara maestro Luis Morales Bance bajo la dirección del profesor Lorenzo López Interpretaron unas bellas piezas magistrales uniendo así a la poesía y la música, esos dos protagonistas culturales que no pueden faltar cuando se reúnen almas sensibles. Como se expresó la poeta  al comentar acerca de los adolescentes que forman la fechaorquesta. Chicos valiosos llenando de provecho un tiempo que hubiera sido de ocio pero que los encuentra estudiando, practicando, interpretando música con esfuerzo y disciplina en lugar de utilizar el tiempo libre en "clavarse de cabeza dentro de los celulares, o estar robando carteras o haciendo maldades a los animales. Pero de quien se dedica a la música no se espera nada malo.

" Huerto de Lirios",
un título tan romántico, una flor, nada menos que un lirio. Si nos vamos a la mitología grecorromana encontramos una singular imagen relaciobada con la creación de los lirios,  nos recuerda a Hera la madre de Hércules, quien, cuando amamantaba al bebé, si caía al suelo una gota de leche de sus pezones, a la tierra nacía una bella planta de lirio. Y si nos remontamos a leyendas que corren acerca de Eva saliendo del paraíso, una de esas leyendas dice que las  lágrimas de sufrimiento y arrepentimiento de Eva, se convertían, apenas  caer en la tierra
en otros tantos lirios, brotando así la belleza de lo que era signo de dolor.




La poeta compartió con nosotros dos poemas cargados de metáfora sutiles, en una original estructura que comienza con un haiku 
y desde esa  estructura brevísima de la poesía japonesa llegar a otro poema, este más extenso que completa la idea que nos dejó casi inconclusa el primero.


Una vez más nuestra coterránea nos lleva al mágico mundo de las letras donde leer es un placer y nos deja la inquietud de adquirir los libros para poder disfrutar de cada  poema las veces que deseamos y en el lugar que determinemos... nuestra habitación, la sala de espera, el transporte colectivo, con esa magia del libro impreso que no se apaga porque se vaya la luz. 

La asistencia superó las expectativas, hasta de Cagua se acercaron amantes de la poesía a compartir con nosotros una mañana diferente. 

Ya se me pasaba recordar la sobria animación por parte de la poeta Paula Montes, la moderadora, quien con su característica voz, elegancia y aplomo condujo el evento con gran prestancia. 

Hubo luego un sencillo brindis, un ágape co dulces, postres y quesos, todo elaborado por la poeta y su hermana Flor Hernández Pasquier quien también dejó su huella en libro con un marca libros espectacular tejido a crochet que acompañó cada ejemplar adquirido. 

Disfruté este evento como ninguno ¡Cuánta falta hace compartir estos momentos en que reina el arte y la vida se nos hace más llevadera!