sábado, 20 de enero de 2024

LOS MUCHACHOS DE LA CUADRA


LOS MUCHACHOS




Se hicieron sentir con sus inquietudes y vivencias de jóvenes. Hacían bullicio allí en la calle Sucre con la calle Urdaneta, de nuestro pueblo Villa de cura, en el estado Aragua, Venezuela, en la esquina donde hoy está la sede de la Asociación de Maestros Jubilados Zamora, diagonal a la bodega de Ricardo Castillo - un buen vecino, hombre solidario con su entorno -.
Los chicos eran la expresión más típica y auténtica del vecindario. Usted pasaba por allí y los oía reír, jugar, "echar broma: entre ellos. Cherchaban un puntero. Eso era en la tarde - noche.

De vez en cuando en la puerta de una casa se oía la voz de la madre gritar:

  • ¡ Ven acá, tienes que hacer algo!
    o
  • ¡Son las nueve! ¡A dormir! Así crecieron: Bajo la luz de la luna - y del poste también -.

Allí se reunieron: lis Morales, los Tosta, los Padrino, los Ravelo, los Rondón, los Meléndez, los Perdomo, José Rafael Núñez, "Ramoncito" Corrales, los Arjona, los Guillén, los Sianos, Manuelito Rodríguez, Pablo Bolívar, Eduardo Navas, Marlon Hinojosa, el "Negro" de Melicia (José Ramón). Apodos todos tenían.
El más pequeño, zagaletón él, era "Palito" (Wilmer), se encargaba de hacer los mandados.
¡Cuántos sueños! ¡Cuántas ilusiones se tejen a medida que pasan los años!
Se hacen planes para un futuro preparándose para el porvenir. Nunca dejaron que las tristezas se apoderaran de ellos por mucho tiempo.

A veces su música alardeaba de quién era el más presumido.

Su pasión: el béisbol y el softbol. Conformaron un equipo: "La Esquina". Jugaban en el famoso "Club Aragua" de aquí del pueblo.
Cuando era temporada de béisbol se iba todo el grupete a casa de la abuela de los Meléndez, Má' Petra, a preparar el sancocho o ella hacía las arepas. Y daba gusto verlos sentados en el piso, viendo la tele y observando atentos cada jugada.
¿Anécdotas? ¡Muchas! Una vez se realizó una fiesta en otra cuadra, cerca, y ellos asistieron. Pero antes que ellos ya habían llegado unos muchachos - que se habían "coleado" - de otra parte y ¡Listo! ¡Se formó la trifulca a puño limpio!
A Radamés Meléndez lo "entromparon a piña", pero allí estaba Beatriz Elena, la única muchacha de la cuadra, y lo defendió "a capa y espada" como una valiente amazona.
Todos continuaron con el mismo amor fraternal. De aquel grupo de muchachos - que ya pasan de los cincuenta - allí está el Coronel Dixon Morales quien estudió conmigo en la Escuela Arístides Rojas - institución insigne del pueblo que va rumbo a los cien años de fundación -. También recuerdo a Omar José - de unos cuatro añitos - cuando pasaba por allí con su mamá y los muchachos le echaban broma ¡Se ponía tan furioso y repetía "- Mamá, castígalos" porque allí, entre ellos, estaba uno que era alumno de María José, su mamá.
hora sólo el bello recuerdo. Que cuánto podemos imaginar de la vida. La fraternidad. Vivían cada día. Lo vivían sin pensar muchas veces en el mañana como una posibilidad asustadora.
Era la esencia de la juventud.
Ojalá los volvamos a ver en la cuadra, charlando en forma alegre y entusiasta, amenos y riéndose hasta de ellos mismos y de las cosas chistosas, sanas, qué suceden en la vida. Y vamos viviendo lo que el mundo nos va deparando cada dìa




miércoles, 20 de diciembre de 2023

La Tierna Iniciativa de Camila

 


Carmen Muñoz viuda de González

Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela


Curucuteando una caja, Camila consigue un par de lindos zapatitos de porcelana que eran de mi suegra - que en paz descanse - que alguien se los había regalado.

Estamos sacando las cositas de Navidad, y ella, de lo más linda, dice:

  • Estos zapatitos se los vamos a poner al Niño Jesús para que este año estrene algo.

Y le quedaron de maravilla.

Ahora nuestro Niño Jesús no tendrá frío porque por los pies es que le entra el frío a los niños.

Inocencia de niños. La etapa más bella de la vida.





viernes, 8 de diciembre de 2023

Manuel Oliveros, trabajador ejemplar




Carmen Muñoz de González, Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela


Manuel Ernesto Oliveros Breto, descendiente de la madama Brandy, comerciante italiana que se radicó en Valencia, estado Carabobo, Venezuela, hace mucho tiempo atrás.



Su abuelo materno era un inmigrante italiano - Giuseppi Brandy -.

Manuel nació aquí, en nuestro pueblo, el 8 de septiembre de 1942. Pintor "de brocha gorda" - como decían antes - con sesenta años de experiencia en su trabajo.

Exquisito como ninguno. Cien por ciento detallista. Lo que realiza lo hace muy bien. Su lema: no negar el material para una buena realización del trabajo.

Recuerda con muÉl cho cariño a una clienta suya - que en Gloria esté - la cual le recomendaba cada año cuando pintaba su casa que rindiera la pinturita aunque fuera "con salivita" ¡Y eso que eran otros tiempos!

¿Manchar el piso? No. Nunca.
Él va pintando con esmero y arrastra un trapito impregnado con un diluente si la pintura es a base de aceite y con agua si es pintura "de caucho" para no dejar rastro alguno.

Una de sus anécdotas - que son muchísimas, porque ¡ Cuántas casas visitaba! ¡ Y se lo peleaban para que fuese a pintarlas! - fue que estaba arreglando un techo y observó que la lámpara estaba un poquito sucia.
Él, muy "salí'o: - por cierto - la agarró para limpiarla y se le vino al piso. Cuando llegó la dueña de la casa, le cuenta lo sucedido y la misma responde:
-"Yo no lo traje a limpiar". Calladito aprendió la lección.

Manuel es un hombre preparado. Estudió en sus años mozos en la Escuela de Artes Visuales Rafael Monasterio, en Maracay, por tres años
pero el factor económico privó en ese entonces.


Leer - su hobby predilecto - sobre todo temas que traten de la vida después de la muerte.  Le apasiona el tema.

Oyente de música clásica y folklórica.

La Navidad para él... ¡La mejor época del año! No sólo porque era la zafra para pintar sino por los arreglos del ambiente festivo.

Él se quedó en la época de que "te ves pachuco" y sus zapatos negros ¡Brillantes!

Amigo fiel. Cristiano - de acudir todos los domingos a Misa y respetar los preceptos-
Es un galán empedernido.

Todavía a su edad se mantiene activo y realiza algún trabajito aquí y allá.

Ahora, en el ocaso de la vida, contempla lo que hizo y lo que dejò de hacer.

Yo siempre le digo: _"Dejaste de aprender a ser cheff"... porque ¡Cómo cocina el hombre! Buena sazón.




Pero en su época no estaban tan de moda las escuelas para la formación de estos profesionales en la cocina. Ahora hay nuevos emprendimientos.  Eso es muy rentable. Así es la vida. El tiempo es el que se encarga de darnos la experiencia que luego es tarde. En otras palabras: *"La experiencia es un peine que la vida nos da cuando ya estamos calvos"*.

jueves, 16 de noviembre de 2023

El popular "Parrita", ejemplo de trabajo y dedicación



No es posible detener el tiempo. Es fugaz, efímero pasajero.
Hay qué construir, apreciar y compartir. Esta es la camaradería de los pueblos: Nos conocemos, frecuentamos los mismos sitios, nos hacemos familiares.
Así es el caso de nuestro querido coterráneo Alfredo José Parra Morgado, el popular "Parrita".


Profesor autodidacta de inglés. Nacido aquí, en nuestro pueblo, Villa de Cura, en el estado Aragua, en Venezuela, hace sesenta y ocho años.
Es notoria su dedicación, por más de treinta y cinco años, en el ramo de la talabartería.


Comenzó su trabajo de artesano al lado de su tío Cruz María Parra - que en paz descanse - dueño de una de las talabarterías de aquí, del pueblo.
Se especializó en cabezales, pretales, peto, con ese fino arte de manejar el cuchillo y el cuero, pero como entendía bastante el idioma inglés, sus primos lo motivan a impartir clases a domicilio ayudando a los muchachos que cursan el Bachillerato.



Esta capacidad de manejar bien ese idioma lo llevó a conocer Estados Unidos y México, con un reconocido médico obstetra de aquí, de Villa de Cura, al cual le sirvió de intérprete. Hoy en día está alejado de la talabartería pero nunca de sus clases de inglés.


Es asiduo visitante de la plaza Miranda, donde se le puede encontar todas las tardes. Allí, sentadito en un banco, contempla el paisaje, la gente que va y viene, los niños que corretean y los que se sientan a un ladito de él para conversar y pasar un buen rato en amena tertulia.


Mi pueblo todavía conserva esa costumbre. Es la vida del pueblo: Esperar que caiga la tarde con su negro crespón e irse luego a su casita a comer su consabida arepita y aguardar el nuevo día con fiel esperanza de que será mejor que el anterior.


"Parrita", jamás bullicioso, siempre solitario. Vive con su hermana y dos sobrinos. Ha aprendido a caminar en la vida solo, con su equipaje de paz y amor.


Su pasión: las corridas de toros. Las ve por televisión cuando las pasan y recuerda una muy en especial que se realizó hace bastante tiempo aquí, en una Fiesta de Mayo, en la Plaza Móvil "la Macarena" donde pudo admirar famosos toreros de aquel tiempo.
Good morning, "Parrita", God bless you"!





 

lunes, 16 de octubre de 2023

FERNANDO OLIVO RIVAS, EL TITIRITERO DE LA ALEGRÍA



Carmen Muñoz viuda de González, Villa de Cura, Aragua, Venezuela

El arte de hacer reír a las personas, enseñar valores, es el centro del titiritero. Además de hacer reír hay un mensaje. Comenzando por el que los espectadores valoren esa disposición sentimental de amor que expresan ellos para los demás.

No es fácil estar sentado o parado detrás de una cortina y tener la seguridad de que el mensaje que ellos quieren dar llegue a las personas.

El profesor Fernando Enrique Olivo Rivas es docente integral, con una especialidad en Ciencias Sociales. Actualmente se desempeña como Coordinador de Cultura en dos instituciones educativas en San Juan de Los Morros y desde 1980 está inmerso en el Teatro, poesía, ensayos, cuenta-cuentos, dramaturgia, en fín, todas las artes literarias. Tiene está virtud adquirida en más de cuarenta años de actuación.


 


Fernando logra introducirse en los personajes que presenta. Sus títeres son: Sirindingo, que es un hombre tímido, asustadizo, pero no cobarde y Pisingollo, un hombre sabio, inteligente y valiente, muy acertado en sus consejos.

Otros títeres, muy queridos también, son: Peliamarillo, Titiaro, Tarsis "El Malvado", Sonia, entre otros.

Pocos son los titiriteros que hay aquí en Villa de Cura.

Fernando, por allá en los años 1980 y 1990, fundó grupos como "Primero de Mayo", "Tarantín"; "Entre Comillas", "Luz Sombras", todos formados por estudiantes de escuelas, liceos, universidades y comunidad. Bajo la influencia de ese gran titiritero universal que fue Javier Villafañe.

Estar frente al teatril y ver cómo de repente aparece una persona "espeluscado" - despeinado - o regordete, aristocrático o con dientes de oro o sin dientes, de charlatán a dicharachero, hasta llorón, todo es llamar la atención del público y que el personaje tome vida, que se vea como real.

Gracias a la agilidad del titiritero, esa pequeña figura se mueve con cualquier artificio para el espectáculo alegre.

Pero como todo en la vida va y viene, Fernando ha quedado sólo, con sus títeres guardados en su vieja maleta, descolorida y traviesa, cargada de sueños e ilusiones para realizar alguna actuación en una comunidad o institución donde se le llame.

Fernando es un actor de calle, cree en el arte como una forma de transformación social a favor de las comunidades y su viejo lema de titiritero "Un rostro alegre llena de alegría los demás". Se registró hace dos años en esta red social con el usuario @fernandolivo, pero por diversas circunstancias, hasta el momento no le ha sido posible seguir publicando, sin embargo, les invito a leer su presentación y uno de sus poemas haciendo clic acá

Ojalá que las escuelas conozcan este arte y vuelvan a realizarse este tipo de actividades en ellas, ya que los niños y los jóvenes son seres de luz y espontaneidad.


 


Adiós a un amigo


Carmen Muñoz viuda de González,
Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela


Salgo con el sol mañanero a realizar mis compras diarias y al cruzar la cuadra me sorprende un letrero en la zapatería de Suleiman Wassouf
"Cerrado por duelo". Se me entristece el alma.

Ha fallecido mi amigo y vecino por más de cuarenta y cinco años, propietario del negocio.
Luego de una penosa enfermedad que le mermó sus días de luz por este plano terrenal ahora morará en el paraíso junto a Alá. Llegó al pueblo de Villa de Cura, estafo Aragua, Venezuela, desde su país natal, Siria, con su botija negra cuadrada al hombro para trabajar todo lo relacionado al ramo de la zapatería ¡Aquellas famosas "tapitas" de las zapatillas que no tardaban en desgastarse!

Vino con su hermano Mohamed.
Primero llegó su padre y luego llegaron ellos

Aquellos tiempos de arreglar zapatos por los alrededores de la plaza Bolívar o pasar por la calle a voz alzada: -"¡Zapateroooo!" quedaron atrás.

Fue honradamente progresando y poco a poco montó su negocio aquí en la calle Miranda, muy cerca de mi casa.

Además de arreglar zapatos, vendía correas, chancletas, trenzas, suelas, todo lo relacionado con este ramo.
Jamás se sintió derrotado. Visionario cien por ciento.
Y allí le sacó provecho a lo bueno y a cada cosa.

Nos saludábamos en árabe: yo le decía "Salam aleikum" y él me respondía "Aleikum salam" - Una frase que se traduce como "La paz con vosotros."

Comentábamos de todo, pero nuestro fuerte era la religión.

Esto nos vino cuando transmitieron "El clon", una novela brasileña grabada entre Brasil y Marruecos. Allí comienza nuestra espiritualidad.




Yo le decía "Suleimán el Magnífico" por el ex - sultán del antiguo imperio otomano fiel al Islam.

Amante de las tradiciones venezolanas, colaborador de eventos culturales y deportivos, colgaba allí, en la pared, los diplomas que le habían dado como colaborador de los mismos, en especial, un baile de joropo que se realiza aquí y que recibe el nombre de "Las Tres Marías".

De eso siempre recordaba que había frases que no manejaba bien en castellano y recalcaba "Yo puyo a las tres Marias" en lugar de decir "Yo apoyo a las tres Marías". Por supuesto, ambas frases tienen connotaciones muy diferentes. Nos reíamos mucho de esto.

Suleimán no le tuvo miedo al futuro porque estaba seguro que contaba con la ayuda de Alá para emprender su vida.
Aquí formó familia, tuvo dos hijos. En Siria había dejado otros seis, entre ellos uno médico, odontólogo, que vivió con él, lo vi crecer aquí.

Juan José Girón fue un joven que tenía una condición. Mi amigo Suleimán le abrió las puertas de su negocio dándole trabajo por muchos años.
Suleimán falleció el 7 de octubre de 2023 en su Siria natal, pero en su corazón un pedacito de Villa de Cura se llevó, de su querida Villa de Cura.

No se pasa en la vida por pasar. Hay qué dejar huellas en el corazón de los que nos recuerdan.

Tomó una cita de Gibran Khalil Gibran, que dice:

"Lo que la muerte toma, ningún hombre puede resistir. Lo que los cielos han bendecido, ningún hombre puede castigar. Lo que el amor ha unido, ningún hombre puede dividir. Lo que la eternidad ha deseado, ningún hombre puede alterar"




viernes, 18 de agosto de 2023

EL ANTIGUO TELÉGRAFO DE VILLA DE CURA

 


Carmen Muñoz viuda de González

Villa de Cura, estado Aragua

Venezuela


Recorriendo mis paraderos aquí, en mi Villa querida, me detengo a observar este espacio y me digo: - "¡Ay, Dios, cómo cambian las cosas con el tiempo!"

No me refiero al climático sino al de la vida.

No hace mucho...atrás un "tiempito", en la calle Miranda - antigua calle Blanca - específicamente entre la esquina en la cual se encuentra la editorial Miranda y la otra esquina en la que funciona la Biblioteca Pública Ezequiel Zamora. Al ladito de ella se encontraba una casa, muy linda, por cierto, con sus pisos de mosaico - como les decían antes - donde funcionó el telégrafo. El mismo estaba regentado por el Sr. Víctor Cabrera. Estaban allí también su esposa Dora y sus hijos. Toda su familia hacia vida allí, en esa casa.

Había los telegrafistas: César Nieves y el señor Honorio López. También contaban con un repartidor, el cual acudía de urgencia a llevar el mensaje.

Las personas enviaban un telegramita de urgencia por algún acontecimiento de la vida diaria, negocio, acontecimiento de la vida social, de salud, de llegada, todo lo referente a la vida del ser humano giraba en un telegrama.

Cuando la forma de comunicarse con el que estaba lejos era por medio de cartas que podían durar desde semanas hasta meses en llegar, para las informaciones que debían darse a conocer de inmediato el recurso efectivo era el telegrama.

Era una forma de comunicación en clave Morse, esa en la cual una combinación de puntos y rayas representaba cada letra. Cada punto se podía sustituir por un sonido corto y cada raya por un sonido largo.

Personas atentas, servidores públicos eran los encargados de hacer esa labor de hacer llegar la información a sitios distantes con la inmediatez requerida.

Y el costo... baratico, por palabras.



Ahora paso por allí y el mensaje es otro, pero la vieja casa que todavía tenía funcionalidad fue derribada. Colocaron una pared simple al frente y una puerta de hierro. Pero... - el bendito "pero" - un día se estaba quemando un pajonal que había allí, detrás de la pared. Las llamas eran intensas. Para poder entrar a apagar el fuego derribaron la puerta de hierro y lograron que se salvaran de las llamas casi milagrosamente la Biblioteca y el Museo.

Respiramos profundo, pero el espacio quedó abierto y ahora pasó a ser un depósito de basura y un clandestino sanitario público y... pare usted de contar.



Muchos transeúntes, al sentir el impulso de una necesidad fisiológica al encontrarse cerca de dicho espacio, recurren a él con tranquilidad, sin escrúpulos ni conciencia - ni ecológica ni de recato y respeto - .



¡Cómo deseo que los bellos actos se propague, que la bondad subversiva empiece despacito con una sola acción y tomen conciencia de la problemática ecológica que produce el uso inadecuado de este espacio.



Nuestra calle Miranda, emblemática en otros tiempos, donde las señoras de la cuadra se sentaban a las puertas de su casa, al frescor de la tarde - noche. Todo esto sólo quedó en las huellas del recuerdo, del pasado.

Al lado derecho funciona una sede del Saime que actualmente no está abierta al público.

Sólo elevo una plegaria y pido una mano amiga que tome un poquito de amor y tratemos de mantener libre de contaminación los espacios. No olvidemos que al lado izquierdo se encuentran la Biblioteca y el Museo, espacios muy visitados por niños. Que él mensaje sea otro, sea comunicativo en aseo y ornato.



Bonito sería ver espacios - que tanto necesitamos y merecemos - en los cuales su buen uso fuera fiel reflejo de la villacuranidad.

Y mando un telegrama urgente - en clave Morse, por supuesto - con este mensaje.

¿Cómo expresarías en un telegrama tu apreciación, opinión y sentir al respecto?

Recordando, por supuesto, que los telegramas eran brevísimos y utilizaban sólo las palabras esenciales (Recordemos que cada palabra se pagaba y por eso no había cabida a adornos, ni siquiera se enviaban palabras de saludo o despedida, sólo el mensaje breve, escueto, con los vocablos indispensables)

Espero sus telegramas en forma de comentarios o, mejor, sus comentarios en forma de telegramas.

Posdata: Al inicio se llamaba "Telégrafos Federales" cambió luego a "Telégrafos de Venezuela" que fue lo que yo conocí.

NOTA: Fotos propias tomadas con celular Samsung J2 Prime.

AGRADECIMIENTOS: A mis amigos Rafael Pérez Silva y  Gloriana Marchena quienes me facilitaron los sobres y el telegrama para complementar con imágenes reales no tomadas de internet mi texto.

sábado, 5 de agosto de 2023

MIGUEL ANGEL BOLÍVAR GONZÁLEZ, EL SACRISTÁN DE LA PARROQUIA

 

Un sacristán es la persona que tiene la responsabilidad de ayudar al sacerdote en el servicio del altar en la Eucaristía y cuidar de todos los ornamentos que se utilizan a diario.


A veces le corresponde hacer de monaguillo o lector. No es el caso del "Padre Antonio y su monaguillo Andrés", la famosa canción de Rubén Blades, sino de nuestro querido amigo - villacuranito él - Miguel Ángel, quien, desde los siete años de edad, al recibir el sacramento de la Comunión, de manos del presbítero Felipe Santiesteban Iriarte, comenzó a sentir inquietud por ayudar en el altar como monaguillo e involucrarse en todo lo referente a la Santa Iglesia Católica.

 


Está al frente del Centro de Catequesis de la Iglesia San Luis Rey de Francia, iglesia matriz de Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela. Allí prepara a los niños y niñas que van a recibir a Jesús Sacramentado.

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A veces le vemos pasar cuando va a realizar algún Oficio de un difunto en la funeraria o apreciamos su forma de cantar en la Santa Misa.

 En tiempo de peregrinación dirige la Quincena a la Virgen de Lourdes en la Gruta y también acude a prestar sus servicios en los centros de Misión.

 Con su voz fuerte y sonora regaña a las personas o hace una advertencia. Ese es su estilo, de no hacerlo perdería su esencia como tal.

 Como su nombre es una combinación de escultor - pintor (Recordemos al gran Miguel Ángel Buonarrotti) y jerarca divino (San Miguel Arcángel), tiene esas facultades.

 Desde la Parroquia San Luis Rey ha tenido el privilegio de conocer muchísimos sacerdotes, acólitos, diáconos.

 A la muerte del padre Felipe asume como párroco el padre Salvador Rodrigo, al recibir este su jubilación le sucede el padre Silvestre quien dura poco tiempo y luego llega el padre Bernardo Ramírez, párroco actual, con el diácono Kevin Mendoza, quien sugiere al nuevo párroco que fuese este laborioso servidor el nuevo sacristán.

 Ya habían tenido anteriormente esta responsabilidad Juan Carlos Ibarra, Germán Vidao López, Ángelo Carmona, Lourdes Macedo Vidao - primera mujer en ejercer este oficio en nuestra parroquia -.

 El amigo Miguel Ángel también trabaja en un liceo de nuestra querida Villa de Cura como supervisor de Obreros en Educación y continúa estudiando todo lo referente a la fe de nuestra Iglesia.
 

 Él es una especie de "medio cura" donde se unen lo pagano y lo espiritual - y diríamos todos "...en santo recogimiento. Amén".
 

 Fotos tomadas del Facebook de Miguel Ángel Bolívar

 


 

"LA VALIJA DE NEYCAR"

                           

 

    Inocencio Chencho Adames Aponte

 


“Érase una vez”…   En un pueblito nombrado Villa de Cura vive una maestra llamada Carmen Muñoz, a la que todos le decimos cariñosamente Carmencita, que tiene una manía de guardar cosas: un papelito, una caja de chicles, una tarjetica, una rosa seca, un frasco de perfume, y un sinfín de cosas que atesora en una valija.  Un día, la encontré cerca de su casa, iba de prisa, la saludé y le pregunté: ¿Hola Carmencita, qué llevas en esa valija?  Sus ojos se iluminaron y me contestó: “Hola Chencho. Aquí guardo muchos recuerdos, anécdotas, crónicas, cuentos, poemas de nuestro pueblo y los míos propios, todos los personajes y mi memoria histórica”.  Me le acerqué,  abrió su valija lentamente y vi de reojo que estaba llena de muchas sorpresas, como la iguana Marcelina, uno de sus primeros escritos…  Apenas me basta recordar unas líneas para que mi imaginación corra hacia el final de ese poema: 

 

 “Corre, corre iguanita,

 que no te de alcance

 el devorador

 y escóndete

 en los ramajes de tu árbol protector”.


CARMENCITA, UNA MAESTRA ENCANTADORA
CON UNA PLUMA LLENA DE TERNURA

Carmen Muñoz (v) de González, estudió lo que su corazón siempre le indicó: Educación Primaria.  Su primer contacto con la docencia fue como maestra en la escuela Arístides Rojas, pues tuvo muy claro que su tarea consistía en sembrar valores y para esta experiencia en el aula apelaba al juego, a las dinámicas y a la lectura de cuentos y poesías.


El diario trajín de ir de la casa a la escuela y de la escuela a la casa durante 33 años (enseñaba primero, segundo y tercer grado), no fue impedimento para que en su mente empezara a crear poemas y cuentos infantiles.  Sus creaciones las sometía al escrutinio más riguroso: sus alumnos.  Con generosidad, compartía sus textos con sus colegas y creaba narraciones y poemas para la celebración de efemérides y actividades especiales de la escuela.


Escritora, poetisa y maestra, esta autora cálida, llena de sensibilidad, nos brinda emociones como ventanas abiertas, llenas de magia en un mundo villacurano real.  No en vano ha cultivado la poesía, sino también podemos maravillarnos con sus cuentos, llenos de esa imaginación sencilla y un estilo literario de original intensidad.


Sin embargo, el antes y el después lo marcaría su máxima creación: La Valija de Neycar.  Esta feliz iniciativa, que el próximo mes de agosto cumplirá 10 años con un haber de 266 publicaciones, ha resultado un próspero cultivo literario que rinde, para orgullo de los villacuranos, excelentes frutos.


Sus escritos son poesías del corazón que siente y hace sentir; en ellos retrata sus emociones, sus pensamientos sencillos y dulces, sus creencias íntimas y su risueño estilo tierno y delicado.  Su producción no termina, porque, primero que nada, se está escribiendo para ella misma, para nosotros, para uno mismo.
Estos son algunos escritos de su valiosa valija: La iguana Marcelina, A mi escuela Arístides Rojas, Simona la muñeca de trapo, Don Pedrito Linero, Doña Angelina Garrido, Caramelos de papelón, Trina Linero, Arnaldo Alvarez, Don José Zocco, Consuelo Nicolai de Albano, Félix Valderrama, Ana Belén Aular, Carlina Padrón, Alma llanera, Giuseppe Girlando y el Museo, María Teresa Fuenmayor, Anitica Pérez, Día del Maestro, Ligia Montenegro de García, Camila y los animalitos, La tía Senobia, Viernes santo villacurano, Carmen Elena Matos, Bernardo “niche” González, Aquellas serenatas, Rosana Hernández Pasquier, Yolanda González una guerrera de Dios, Félix Hernández y Oldman Botello, Danzas de Oro Amejup, La señora Mariana, La Peregrinación, Ana Bell Boullon, Cristian Key, Sistema de Coro y Orquestas, La escuelita de Lili…  Sin que me mueva un exagerado amor a la gloria del suelo en que vimos la luz, puedo asegurar que podría formarse con los escritos y la poesía de Carmencita, un libro precioso que daría mucha honra a las letras villacuranas.


Y es que la literatura nunca ha salido de su casa, ni de su corazón, sigue estando ahí.  Escribir para niños reforzó ese sueño de ser docente, y esa labor que llevó a cabo durante más de tres décadas, nunca se termina…
                                                  _____________

El jueves 25 de junio de 2015 leí un escrito titulado “La Valija de Neycar” del cual tomé trozos de su primera parte para iniciar este trabajo que con mucho afecto dedico a su autora y apreciada educadora Carmencita, extensivo a la memoria de mi dilecto amigo, su difunto esposo Victorino, digno ejemplo de la villacuranidad; he querido finalizarlo con el último párrafo del mismo, el cual encierra un mensaje para todos:  “Que el poder y la creatividad de Dios se haga presente para explorar y lograr nuestros sueños, que amemos más la lectura, que se le cree a niños y niñas la pasión por ella y aflore en cada uno de nosotros la sensibilidad para expresar ese mundo de ideas que vive en nuestra interioridad”.


Estimada Carmencita:  Sigue plasmando el corazón en tus memorias y relatos, a través de ese sentido estilo ágil y sencillo, fresco y abrasador…



Foto: la saqué de la Valija

 

 

viernes, 14 de julio de 2023

Alfredo Rafael Marchena, Un Educador Ejemplar

 


Por: Carmen Muñoz  (viuda) de González


Desde la población de Guardatinajas, en el estado Guárico, Venezuela, salió este llanerito con una meta: prepararse academicamente y lograr obtener un título en la vida para su desarrollo en todos sus aspectos. Para él la frase "Yo sí puedo" fue el lema de su vida siendo constante, perseverante y optimista. Vio ese horizonte: que aquí en Villa de Cura estaba todo lo propuesto para él.


Llegó ya con su primaria la cual había realizado en la ciudad de Calabozo e ingresa al bachillerato en el liceo Alberto Smith. Luego a la ilustre Universidad Central de Venezuela, en la ciudad de Caracas, donde obtiene su título de Licenciado en Pedagogía en el año de 1970. Gracias a su esfuerzo académico se hizo merecedor de una beca.



Luego comienza a desarrollar su profesión de docente en el estado Falcón y en 1973 regresa acá, a Villa de Cura, y comienza su trabajo en el colegio privado Simón Bolívar en el cual se desempeña en diversos cargos: profesor por horas, coordinador del Dpto. De Control de Estudios, Subdirector y Director. Allí completa más de cincuenta años de labor.



¿Anécdotas a lo largo de su carrera? ¡Muchísimas! Sobre todo recuerda un "enfrentamiento educativo" - por llamarlo así - porque no querían que un alumno ingresara allí, al liceo. Ustedes saben, por aquello de que era "un mala conducta". Pero como eso es tan difícil valorar se arriesgó y "contra viento y marea" hizo que lo aceptaran y logró su objetivo: cambiar a ese joven.


En cuanto a su desempeño laboral, fue fundador del liceo nocturno Enrique Guillermo Reschop en la vecina ciudad de Cagua y la técnica Mariano Fernández Fortique. También del liceo Rafael Hernández León en la misma zona.
Docente fundador aquí del liceo Víctor Ángel Hernández y trabajó mucho tiempo en el Alberto Smith donde, en su adolescencia, había recibido su título de bachiller.


También su incursión a nivel social es memorable ya que fue fundador del Club de Leones de Villa de Cura, presidente de la Sociedad Anticancerosa y miembro activo del Club Hispano.
En su trayectoria le han otorgado la "Orden 27 de Junio" en educación y " Ciudad de Villa de Cura" y muchos otros reconocimientos y diplomas.
A pesar de sus setenta y seis años de edad se mantiene activo: jugador de bolas criollas (que todavía arrima el "boche") y dominó.
Buen vecino, padre de familia, hermano, compadre, amigo y... bueno... pare usted de contar.


Lo que ha de ser: que Dios le de mucha vida y salud para llevar adelante su bolsita al hombro y hacer las compras diarias, como todo buen llanero, con su bastimento por delante.
Este caballero gentil ¡Quién lo iba a creer! Se hizo conocer desde la tierra donde se unen el cielo y la llanura y los alcaravanes, garzas, paletas y perdices sabaneras se ven en vuelo tenaz, así es este hombre, Alfredo Rafael Marchena, un ser de luz con principios altruistas y valores.





lunes, 26 de junio de 2023

LA ESCUELITA DE LILI

 

Por Carmen Muñoz viuda de González

 

 La escuela, lugar sagrado donde dibujamos nuestros primeros trazos, donde compartimos alegría y llantos, donde nos emocionan nuestras primeras canciones, donde entregamos nuestras almas de niños con dulces sueños, que la luna es de queso y el Ratoncito Pérez - la versión latina de la nórdica "Hada de los Dientes" - tiene una gran montaña de dientitos.

Así como Misia Ana Julia de Ribas, en 1941, preparaba esas niñas en su educación formal en el bello y acogedor patio de su casa, hoy La Morocha - como todos la conocemos - Crusilda Landa, alberga esta chiquillería amorosa y dulce. No solo hay trabajo escrito sino, también el compartir de niños que tanta falta hace.


                                   Misia Ana Julia en 1944 con sus niñas


Esa compenetración maestro - alumno, donde siempre la maestra tiene la razón y la mamá no. Como lo dijo mi maestra: -"Con ese sentido de pertenencia que se apodera de uno..."


Eso de que las letras "entran con sangre" está abolido. Es con amor y paciencia, entendiendo que es un proceso, un ciclo. Mientras más te impongas menos van a dar los niños. Tiene que prevalecer el respeto, la individualidad de cada niño, respetar el momento y el proceso de cada uno como ser humano. El maestro debe adaptar estrategias de enseñanza que le permitan cosechar un óptimo aprendizaje. No se habla solo de cantidad sino de calidad. No se abarrotan de conocimientos los niños, conocimientos que no son significativos para ellos.
El docente debe dejar huellas imborrables en sus estudiantes para que lo recuerden con alegría, que sientan entusiasmo para ir a la escuela, al encuentro con ese aprendizaje y allí, en casa de La Morocha, en La Escuelita de Lili, su patio de mango, con ese verdor, con ese frescor, tipo Simón Rodriguez, lo percibimos.

Ya lleva dieciséis años en esta bella tarea. Recibe a sus niños en las tardes y, en época vacacional, mañana y tarde.
Siempre optimista, con un buen ánimo, con una buena sonrisa, esperando a sus muchachitos.

Hubo en la escuela uno de esos chinitos "de hoy pa' hoy". Todo lo escribía en chino y cuando Lili le decía algo, él, inmediatamente comenzaba a hablar en su idioma lo que sacaba grandes carcajadas a su hermanito. Claro, ella lo mandaba a borrar todo y le obligaba a escribirlo de nuevo pero en español. Otra andanada de palabras en chino del pequeño y más risas por parte de su hermanito.

Un día Lili le preguntó al hermano qué era lo que el niño le decía que le hacía reír tanto, y él respondió con mirada pícara: - "Groserías"
Pero al final el chinito se adaptó y se volvió muy amoroso con ella.

"La Escuelita de Lili" se encuentra ubicada una cuadra antes de la iglesia de Las Mercedes, en Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela, "frente a la casa del difunto Ricardo Utrera".


La Escuelita de Lili tiene su logo que colocan en la portada de los cuadernos de los niños, algo de lo que se muestran muy orgullosos, porque los niños son del amor y donde perciben que son queridos...son felices.


lunes, 15 de mayo de 2023

TALLER EL ZURDO




Carmen Muñoz viuda de González
Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela



“Taller El Zurdo”, ubicado en la calle Dr. Morales Norte #8, aquí, en mi querida Villa de Cura, en el estado Aragua en Venezuela.

Fundado por el Sr Juan Manuel Zapata Corrales en el año 1954 y en el cual estuvo por cuarenta y cinco años al frente del mismo.

Con su reja de hierro en forma de rejilla a cuadros elaborada tan solo con remaches. Anuncio nunca tuvo, sólo un recordatorio en una vieja pared de adoboncitos que decía:


Los trabajos difíciles los hacemos de inmediato,
los imposibles tardamos un poco más



Su lugarteniente, compadre y amigo: Agustín Reyna, el cual lo acompañó por mas de treinta y cinco años y era el encargado de realizar los trabajos fuertes.

“El Zurdo” como su emblemático Wyllis de techo de lona, siempre atestado de la muchachera, el cual fue un recuerdo de un esbirro de la Seguridad Nacional que, al caer el gobierno de Pérez Jiménez, hasta los pelos dejó en su afanosa huida.

Especialista en arreglos de dinamos, arranques y carburadores. Con su trabajo honesto crió y levantó a su familia gracias a su taller, que además de prestar un servicio profesional, también servía de lugar de entretenimiento luego de terminar la faena diaria.

Los presidentes del Concejo Municipal del pueblo de ese entonces acudían a su taller a reparar los vehículos y era tan minucioso que cuando le llevaban dos destartalados, él, con su paciencia, sacaba uno bueno y lo tiraba al ruedo a trabajar.

Los organismos de seguridad también venían, por las patrullas, luego aprendieron y no volvieron a solicitar su servicio mecánico, pero nunca olvidaron sus sabios consejos.

El taller sirvió – y sirve – de escuela para muchos. Allí se formaron sus hijos, sobrinos y reciben pasantes para su pronto aprendizaje en la rama de mecánica.

Ahora, en este tiempo, sus nietos se han preparado: “Fidelito” – como cariñosamente le decimos al hijo de su hijo Fidel, ya difunto, es ingeniero mecánico y Adriana, hija de su hijo Rafael, también está estudiando ingeniería y “echa llave”.
Hay sangre nueva en los Zapata, adaptados a la nueva tecnología. Rafael y José al frente, con la experiencia que dan los años.

Al caer la tarde, cuando la luna despunta, florecen los pensamientos y la nostalgia nos embarga, el “Taller del Zurdo” abre sus puertas y se convierte en “El Club de los Setenta”, un grupo de vecinos que juega dominó. Allí activan la mente y el sano esparcimiento de la vecindad aparece con su mágico encanto de la fraternidad. Hay hasta un “DJ” con su música seleccionada desde “raspa canilla” hasta “córtame las venas”, para todos los gustos y los concurrentes, todos de setenta años – por eso el nombre del club -, cafecito a puerta’e mesa, torta al final del mes para celebrar la vida. Esta es mi cuadra.


 

sábado, 15 de abril de 2023

Recordar es Vivir

 



Carmen Muñoz Vda. de González
Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela

Nuestra institución Leoncio Martínez ubicada en la Av. Bolivar de Villa de Cura de nuestro municipio Zamora del Estado Aragua en sus inicios conocida como la Escuela de Artes y Oficios de Villa de Cura emitía sus certificados de Suficiencia a sus egresados nada menos y nada mas con el visto bueno del Secretario General Del estado. Una reliquia

Qué Es La Paz


Carmen Muñoz Vda. de González
Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela

La paz es el equilibrio en la convivencia social. Es el antagonismo de la guerra. En las relaciones personales, un equilibrio donde los derechos personales no traspasen los derechos de los demás.


¿Qué logra una guerra? Conflicto, inestabilidad, desequilibrio, perturbación ¿Qué ataca? Lo más profundo de nuestra psiquis, donde una estructura material sólida se viene abajo muchas veces por el poder. La guerra, la no convencional, que arrastra la perturbación social. La otra guerra que vivimos cada día cada uno. Esa guerra de nuestros propios pensamientos perturbadores. La paz mental, esa quietud que se logra desde la serenidad, plenitud, felicidad, relajamiento emocional.


La paz es algo intangible, dominar esas emociones tóxicas y no tóxicas. Las tóxicas conllevan a la destrucción, enfermedades, escasez económica, a toda baja vibración. La paz genera un equilibrio al ser humano. Cuando hay paz se tiene la autoestima en alto. No se confunda con la prepotencia.


Yo no necesito tener un auto para ser feliz ¡Cuántas personas son poseedoras de muchos bienes materiales y no son felices!


Hay muchos paradigmas qué cambiar. Hay qué cambiar esa negatividad que nos envuelve. Tratar de superar tantas cosas y lograr tener ese valor tan bello que es la paz. No dejarnos tocar. Conservar nuestro hogar, familia, sitio de trabajo, en alta vibración. El valor universal más importante para que haya paz: hay que tener amor.

Las naciones, por el poder, llevan a sus habitantes a la guerra. Es la fuerza dominante del hombre. Pareciera que no hay otras medidas para evitar un conflicto y que ocurran tantas muertes, destrucción, caos.


Esas guerras convencionales con armas destructivas te atacan de todas formas: por la psiquis, por el estómago (con el hambre). Lo importante es vencer, a como dé lugar, pero “La victoria más difícil es la victoria sobre uno mismo” Aristóteles.