miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA PIEDRA QUE MATÓ AL “MUSIÚ”


Por Carmen Muñoz de González

Por los años 1950 ya funcionaba la mina de piedra Calidrat (Las Peñitas). El estruendo del dinamitar de las piedras se oía en toda la circunferencia del pueblo ocasionando molestias cada vez “contaminación sonora y atmosférica por el polvillo”.

Ocurrió que en una de las explosiones, un trabajador extranjero, italiano él, que supervisaba las labores, en un descuido, no hubo “a según” la advertencia indicada para esos casos, no percatándose del momento de peligro, no se pudo poner a salvo y ocurrió el accidente laboral: la caída de una enorme piedra lo sorprendió ocasionándole la muerte.
Debido a razones humanitarias familiares o no, reposa la piedra en la tumba de ese noble trabajador con su retrato y todo.

De allí el dicho o comentario, cuando alguien no es de nuestro agrado le aplicamos la frase coloquial Me cae más pesado que la piedra que mató al musiú*.

Hoy en día casi no se utiliza ese proverbio ya que han surgido nuevos hechos que se acomodan a la actualidad pero perdura en el recuerdo de quienes lo oímos…yo aún lo uso…ja,ja,ja.



NOTA: Musiú es una palabra originada en el francés monsieur (señor) y se usaba antes en Venezuela para nombrar a todo caballero extranjero


Sitio web de la imagen: https://pixabay.com/es/ca%C3%ADda-de-rocas-caen-piedras-30931/

miércoles, 23 de septiembre de 2015

TRAICIÓN


Por: Carmen Muñoz de Gonzalez


Vil ego del hombre
arraigo de maldad
sembrado en el corazón.
Serpiente venenosa
que viertes tu elixir
cual hiedra trepadora
en el pensamiento
para anudar y estrangular
relación visible.
Sales airosa, repugnante,
luciendo tu victoria final
cual congoja profunda
de desilusión y maldad
dejas en lo profundo del ser.
Tras  mostrar oscuro parecer
está la luz divina 
del bendito proceder
dando paz, sosiego y serenidad
envolviendo todo en la quietud del silencio
contemplando un mundo pleno
con la magia del perdón.


Sitio web de la imagen: http://burgostecarios.blogspot.com/2014/02/traicion.html

VIDA


Por: Carmen Muñoz de González

Vid, vida, vida
¡Cómo pasas!
¿Qué dejas?
Todo y nada
sólo recuerdos bajo pensamientos
encarcelados por años
en el lejano horizonte
que una vez contemplamos.
Sueños profundos de abismos
alegres y remanso de paz
a nuestras almas.
Fina arenilla
que se desliza entre nuestros dedos
tic, tac, del reloj del tiempo.
Fugaz vida, página en blanco
Que cada día escribimos.
Creación de Dios
Expresada en vida.

Sitio web de la imagen: http://caspiroletablog.blogspot.com/2012_04_01_archive.html

miércoles, 16 de septiembre de 2015

MI TANQUE DE AGUA



Por: Carmen Muñoz de Gonzalez


Los adelantos muchas veces son el atraso de los pueblos. Complicado pero...

Cuando el agua se va ¡Cómo añoro mi tanque de piedra!

Grande, majestuoso, tapado con una lámina de zinc para que no le cayeran hojas de los

 árboles. Y su tapón: una tusa.

¡Qué práctico en vacaciones! Servía de piscina. Allí pasaba mis ratos rodeada de árboles 

frondosos.

Yo nací y me crié en una casa grande, amplia, de la calle Sucre, donde hoy día funciona la 

escuela San Luis Rey.

Retomo la idea: los tanques desaparecieron de los patios centrales de las casas. 

 Modernismo: tanques de plástico. Más cómodos, cilíndricos, pero difíciles de llenar: que si 

la bomba...¿Y si no hay luz?  ¿Y si el agua es poca?  Bueno, veinte mil problemas.  En 

cambio, las piletas allí, espléndidas.  Hasta había una casa cerca que tenía seis tortugas 

que servían para rejuvenecer el agua.  

Antes no escaseaba tanto el agua, pero yo eché los dientes en mi querido tanque.

Saltones debía tener, nadie se preocupaba de eso.  Del dengue menos  ¡María purísima! 

El tanque servía para recoger el agua de lluvia.  Era nuestra fuente natural de agua y de

 esparcimiento.


APODOS





Por: Carmen Muñoz de Gonzalez



La Villa es célebre por los apodos de sus habitantes.  Creo que hay mas de quinientos apodos según un trabajo escrito que hay por allí.

Cuando trabajaba en la escuela siempre los niños eran susceptibles a ellos pero no pasaba de allí. El maestro o maestra de forma inteligente manejaba la situación.  Cuando un niño llegaba usando lentes por vez primera , la madre - muy inquieta - se acercaba y decía:

- Maestra, que no le digan cuatro pepas.
- Bueno, pero si usted se lo viene diciendo de casa ¿Entonces?

Había qué dar una clase magistral sobre el ojo, enfermedad y por ende el uso de los lentes.

Si a alguien le ponían un mote que salía de los juegos de ellos mismos les recordaba un cuento famoso que circulaba en el pueblo:

Cuentan que una vez llegó un forastero a la Plaza Miranda, se sentó en un banco y comentó muy sonriente a varios caballeros que se encontraban allí que él se había venido de La Victoria porque allá le decían papagayo de sobre nombre y eso era un abuso.

- Claro que sí - contestaron a coro - Qué descaro.

Conversó aún un rato y luego decide su partida, pero apenas se alejó un poco  uno de los que estaban sentados allí le pegó un grito:

- ¡Se fue volando el papagayo!

Y sin mas quedó confirmado el apodo.  Al tiempo tuvo qué irse a otro pueblo - San Juan- pero no repitió el cuento...había aprendido la lección.

Antes se manejaba este asunto en forma jocosa y hasta ahora, si usted pregunta por algún elemento y lo menciona con su nombre de pila a lo mejor dicen no conocerlo pero si dice el apodo...¡Ay, papá! Allí mismo responden.

Ahora ese problema del bullying  es otra cosa que ha tomado fuerza en los colegios a nivel mundial.

Antes eran apodos y punto, pero hoy se ha convertido en acoso, maltrato, dañan al niño o a la niña, al adolescente, causándole perjuicios físicos y sicológicos y hasta ha llegado al internet.  Y muchos ignoran que esto es penado por la Ley.


Imagen del papagayo tomada del sitio web https://noticiasfalcon.wordpress.com/2014/03/page/3/





lunes, 14 de septiembre de 2015

PABLO CENTENO NIEVES

Por: Carmen Muñoz de González

    Pablo Centeno Nieves nació en Villa de Cura el 2 de Marzo de 1929. Estudió en la Escuela Nacional “Arístides Rojas”. Aprendió el oficio de operador de cine en 1948, de manos del señor Miguel Borges , en el antiguo Cine Ayacucho. 

           Trabajó durante 47 años finalizando su labor en el Cine Centro Cagua. Recibiò reconocimiento por la Asamblea Legislativa por su gran labor como Operador de Cine. Regresó a manos del Padre Eterno el domingo 13 de septiembre del 2015 a las 6 a.m. de la mañana dejando un legado para nuestra villacuranidad: el ejemplo de una vida de esfuerzo y trabajo honesto.


domingo, 13 de septiembre de 2015

EL MISMO NOMBRE Y APELLIDO


Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua

La casualidad de tener el mismo nombre y apellido y - de paso -vivir cerca, fue lo que llevó a que a mi amigo César Martinez le rezaran en vida.
Alguien le comenta a una amiga de èl que muriò Cèsar Martinez y ella, asombrada, pregunta:

- ¿Cómo? ¿El de la calle Sucre?
- Sí, ese misno.
- ¡Dios, no puede ser! ¡Que lo tenga en buena hora!

Muy  afanada por no haber asistido a las exequias prepara en su casa los nueve rezos para el difunto.  Cumple religiosamente con estos y al llegar al último manda a su hija a buscar flores para el altar que se acostumbra hacer. Ella, joven y bella, al fìn va a hacer el mandado, pero cuando pasa frente a la iglesia, para su asombro lo ve en la puerta ¡Viene acompañando un entierro! 

Sale despavorida y al llegar a casa con gran asombro le dice a su progenitora:

- ¡Mamá, mamá, el muerto estaba parado en la puerta de la iglesia!
- ¿Qué muerto, muchacha?
- ¡César...César...yo lo ví!

Al comenzar las averiguaciones se da cuenta que fue un mal entendido y ella finalizó sus rezos como si nada. 

Él me comentó esto y yo le contesté: 

- Bueno, amigo César, ya los tienes adelantados ¿Qué te puedo decir?


NOTA ANECDÓTICA: La persona encargada de colocar las imágenes a los artículos de este blog buscó cuidadosamente a César Martinez en Facebook y publicó una foto donde él aparecía con una cruz amarilla al lado (Cruz de Mayo adornada con flores), cual no sería su sorpresa al constatar que se había producido otro error ya que colocó la foto de César Martinez, el cultor y titiritero que trabaja en la Biblioteca Pública Ezequiel Zamora y no del otro César Martinez.  Así que "cuadró" una reunión con él y le tomó la foto que ahora ilustra el articulo. El César Martinez de la anécdota, víctima nuevamente de una confusión a causa de nombres iguales...ja,ja,ja.



 

jueves, 6 de agosto de 2015

EL CUADRO DE LAS ÁNIMAS

Uno de los fragmentos del Cuadro de las Ánimas 
(El cual se encuentra desarmado en el Museo Inocencio Utrera)
Foto cortesía de Fanny Rebolledo

Por: Carmen Muñoz de González

La iglesia, aliento de paz, sosiego; de plegarias, oraciones, de comunión con el Señor.  Nuestra casa de oración.  Y, como si fuera poco, a un lado de ella, en el ala izquierda  estaba de frente a punta el famoso Cuadro de las Ánimas.  El Purgatorio, sitio de recordatorio, donde deben pasar las almas a purificarse para luego subir al Cielo.  Eso sí, gracias a los rezos, velones, misas y el escapulario de la Virgen del Carmen.

Pero para una pequeña de siete u ocho años, o, mejor dicho, todavía se me pone la piel de gallina al verlo: toda esa gente desnuda y envuelta en llamas ...¡Qué suplicio, Señor!

De la iglesia fue sacado.  Son tres partes. Ahora reposa por allá...en el museo del pueblo.

Obra de no se qué cultor, como en yeso al relieve, pero ¡Qué atormentador!

Estaba allí recalcando el suplicio que debemos pasar por cometer pecadillos.  Mi tía me decía:

- ¿Ves, hija, lo que le pasa a la gente cuando dice groserías, cuando es malcriada, cuando baraja la emulsión de Scott que está bien cara por cierto? ¿O, aún más, cuando no es conforme con el regalo del Niño Jesús? - Yo quería una bicicleta-.

¡Ay, Dios, qué vida, qué tormento, qué remordimiento!

¿Será que hoy día hace falta ver bien grandote el Cuadro de Ánimas para ver si así deja la gente  de cometer tantos pecadillos y agarra escarmiento?

¡Ay, se me olvidaba! Debajo de él, en un ladito, reposaban - reposan todavía en el mismo lugar aunque ya el cuadro no se encuentra allí - los restos mortales de nuestro hijo ilustre Juan de Dios Agraz, Corneta del Libertador ¿Sería que fue colocado allí para que él sonara la trompeta y anunciara el Juicio Final?

NO HAGAS MAL QUE HACER BIEN NO ES PRECISO


COMENTARIOS:

De: José Argenis Díaz 10:36 a. m., agosto 12, 2015

De niño, cuando acompañaba a mi abuela Jacinta a la iglesia, veía ese cuadro del purgatorio al que haces referencia amiga Carmen, inmenso y aterrador, impresionista e impresionante. 
También me infundía una mezcla de curiosidad y miedo. Hoy sé que la doctrina del purgatorio no tiene base bíblica. Del mismo "infierno" ha dicho el Papa que no es más que una metáfora, cuánto más lo sería ese supuesto purgatorio.
 Tú sabes que no soy católico, soy testigo de Jehová desde hace más de 40 años. Sé que un Dios de amor no haría sufrir a las personas por toda la eternidad o tan siquiera por unos cuantos años. Menos mal que a mis hijos nunca les enseñé que existía un lugar así donde la gente va a "pulgar" sus pecados.
 En cuanto a tu escrito, te diré que está muy bien como parte de un pueblo de mucha tradición como es Villa de Cura, conocida otrora como "la Atenas de Aragua". Nuestra Villa de siempre, cuna de poetas y escritores de renombre y abolengo. Saludos de la Villa Literaria.



viernes, 17 de julio de 2015

LAS PARTERAS O COMADRONAS



                                              Por: Carmen Muñoz de González

En cada rincón de mi país hubo una partera. Digna mujer destinada a la bella labor de ayudar a las madres a traer niños y niñas al mundo.


Podían estar en el campo, en la siembra, en su conuco.  O en los pueblos de mar limpiando el pescado o haciendo conservitas de coco.  O en las frías montañas de los pueblos andinos atendiendo la melaza para el rico papelón. Pero apenas requerían sus servicios dejaban todo por ir corriendo a socorrer a las parturientas.

¿Con qué podían contar aquellas mujeres? Con la luz divina de Dios, la estampita de San Ramón Nonato y su buen cuchillo para cortarle el maruto al recién nacido.
Unas fumaban tabaco, otras cigarrillo – hasta con la candela pa’dentro- y otras, al terminar la labor, también se echaban su guamazo para celebrar los miaos. Y si la parturienta era de buenos recursos hasta hervido de gallina picatierra se disfrutaban. Todo para reponer las fuerzas y asegurarse ya del próximo barrigón.

Mi pueblo no se escapa a ello.  Aquí, en Villa de Cura, también teníamos nuestras mamás: Rosa Colmenares, Juana Méndez, Fulgencia Izaguirre, Irene Agraz, Josefa Cedeño, Alejandra Castillo, Consuelo Arreaza, Damiana Villanueva, Piedad Herrera, Josefina Naranjo, Petra Mezone (Aún viva en los Valles del Tucutunemo).

Con pinzas, maletín y demás hierbas aromáticas las más refinadas y algunas acompañando a médicos de aquí como el Dr. Rondón y Fernandez, con dedicación, esmero y paciencia – y hasta sabiduría – realizaban el parto.   Hasta los vecinos se involucraban. Cada quien tenía su oficio: Calentar el agua, abrir el hoyo para enterrar la placenta, buscar periódicos que servirían de centros de cama –cuando eso no manchaban con tinta como ahora-.

Cuando nacía el guariche o la guaricha le daban su nalgada y el llanto se oía, los papás alegres se ponían ¡Ese era otro para el conuco o la molienda! 

Cuarenta días pasaba esa parturienta con la cabeza envuelta en un rollete para que no le pegara ni el sereno.  Le daban su bebedizo para que aflojara todo lo malo que quedaba adentro.  Ni siquiera una miradita, contimás una tocadita al progenitor de la criatura. Y la partera allí todos los días, a revisar el muchachito o muchachita o los morochitos y celosa con el ombligo, que se mantuviera seco por aquello de que no les diera a los niños el mocezuelo.

Qué diáfana labor la de esas mujeres, qué vínculo de amor, fraternidad se enlazaba entre ellas.

También sobaban la barriga durante el embarazo y le daban la vuelta al niño si había tomado mala posición.

Cuando avanzó la ciencia fueron dejadas de un lado.

Era un legado ser partera.  Se transmitía de madre a hija.

Nunca se negaban a asistir a un parto, tronando, lloviendo o relampagueando.

En mi pueblo había una partera que andaba en burra. Montaba de medio la'o, llevaba los implementos en un saco colga'o, se iba al conuco y si alguna parturienta tenía dolor dejaba su batata, topocho, ñame, frijol, quinchoncho a recoger la cosecha en canasta y con el tripón encuadrila'o corría a socorrer.

Se le daba a la parturienta en una totuma carato de maiz cariaco para que la leche que saliera de la madre dejara jartico al tripón o la tripona hasta la otra toma.



COMENTARIOS:

De: Yessica Herrera La señora Fulgencia Izaguirre ayudó a mi mamá a tener 2 hijos de ella en la casa ¡Hace tantos años de eso!







miércoles, 15 de julio de 2015

CREENCIAS




Por: Carmen Muñoz de Gonzalez


Mi querida comadre Josefa fue criada en el campo, a lo ancho, como florecita silvestre.  Comiendo guayabita sabanera y tomando guarapo de caña como lombriz de tierra.

Cuenta ella que había una creencia: que el tripón o la tripona que no comenzara a caminar a cierto tiempo debía recibir un remedio infalible para esto.  Este solía ser: buscar las cuerdas de un venado - que se lo encargaban a un buen cazador de la zona, vecino del sector-.  Al traerlas las dejaban secar al sol y sereno.  Al estar listas se las amarraban alrededor de los tobillos y con ellas embadurnaban las piernas con canela y huevo.

Esta suerte de amuleto o tratamiento lo cargaría hasta que comenzara a dar sus primeros pasos.  Asociaban que como el venado camina tanto, es ágil para correr, esta acción se la transmitía al niño o la niña y como en un santiamén arrancaría a caminar y  problema resuelto.

¡Qué creencias tenía esa gente!  Ese caminaría cuando le llegara su tiempo.

Métodos que el hombre inventa para alcanzar algo, pero es el tiempo quien lo da.


COMENTARIOS:


De: Gonzalez Maigualida ESO ES EL FOLKLORE... Y LAMENTÁNDOLO MUCHO SE ESTAN PERDIENDO...



miércoles, 8 de julio de 2015

LA TÍA PIRULA



Por: Carmen Muñoz de Gonzalez

Todos tenemos una tía Pirula, sea por consanguinidad, afinidad, política, afiliación.  Ella: solterona ¡Pero no amargada!  De todo hacía una diversión ¡Tenía cada refrán...!

Porque refranera...¡Como ninguna!

Podía decir cosas de la gente -agradables o no - delante de ella y ni se percataban - eso sí...por medio del refrán -.

Si la visita era fastidiosa decía muy sonriente:  Se hizo caca la gata en la batea.

Si tenía tiempo que no la veía: Ay, mi'jita, pájaro de mar por tierra.

O si llevaba niños pequeños de esos  inquietos y la madre tranquilidad: Esta era la perla que le faltaba al collar.

O si alguien acertaba a sus requerimientos: ¡Como pedrada en ojo de boticario!

Una buena amiga, ella como saludaba era con la expresión ¡Epa! ella le contestaba Quien  no pila no come arepa.

Y si tocaban mucho: Ahí llegó la peste y la tos.

Nunca nombraba a la persona, pero al decir: Ujú, Esteban de Jesús ya uno sospechaba de quién se trataba.

Le encantaba que las muchachas salieran.  No era mojigata. Que dieran vueltas a la plaza, sobre todo los domingos, para lucir su vestido nuevo:  Barco parado no paga flete o ¿Quién ha visto papelón desabrí'o?

Como preparaba exquisitos dulces criollos no le faltaba su platico para comérselo después del almuerzo o dar a alguna visita.

Los refranes son dichos muy verídicos, agradables y creativos.  Hasta un presidente, llanero él de pura cepa, los usaba ¡Ah, el Dr. Luís Herrera Campins!

Bueno, mejor no sigo hablando del tema, le cayó saltón al agua y cierro mi página que pa'bachaco chivo y chivo alambre púa...¡Ujú!




jueves, 25 de junio de 2015

LA VALIJA DE NEYCAR


Créditos: Shutterstock.com


Por Carmen Muñoz de Gonzalez


     Nosotras las  mujeres tenemos una manía de guardar cosas.  Que si el papelito aquel que me regaló el enamorado tal, la caja de chicles de menta, la tarjetica de cumpleaños, una rosa seca, el frasco de perfume... 

     Un sin fin de cosas que atesoramos y parecen imperecederas. Todo lo reunimos y ¡Zum! A la valija.  Y el día que nos sentimos melancólicas comenzamos  a sacar cosas.

     Así es nuestra preciosa valija, la que guarda tantos recuerdos.  La que tenemos tan, pero tan nuestra que la cargamos de lo mejor de nuestra vida.

    Pero esta valija guarda las anécdotas, crónicas, cuentos, poemas , de nuestro pueblo y los míos propios.  Aquí describo toda mi memoria histórica.  La misma surge de un programa radial que mantuvo la Escuela Básica Arístides Rojas - por un lustro, cinco años- dedicado al público infantil. Zamoranos con los Niños era su nombre.  En él había un espacio dedicado a personajes del pueblo.

     Había compilado bastanticos personajes.  Un día una buena mano amiga me motivó a la realización de un libro.  Había suficiente material, pero como la tecnología nos arropa, pensó también en crear una página donde yo pudiera expresar todas mis vivencias y así, como un soplo de hadas, se creó y es mi tesorito.

     Neycar fue conductora del programa radial siendo niña y ahora ya es la joven que va sacando de ella tantas cosas en el caminar diario de la vida.  

    Que el poder y la creatividad de Dios se haga presente para explorar y lograr nuestros sueños, que amemos mas la lectura, que se le cree a niños y niñas la pasión por ella  y aflore en cada uno de nosotros la sensibilidad para expresar ese mundo de ideas que vive en nuestra interioridad.


COMENTARIOS:

De: Deunys Salgado Hermoso.

domingo, 24 de mayo de 2015

RATONCITOS DE BIBLIOTECA





Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua



- Niños y niñas
sedientos de saber
acuden en la tarde de cada miércoles
al Aula de Lectura de la Biblioteca Pública
donde son acobijados en su recinto
por las manos maravillosas de Fanny
quien los transporta en un viaje imaginario
al mundo de los libros.

- Con sueños irrepetibles del mágico conocimiento
entre cuentos, fábulas,leyendas, historias
míticas de personajes valerosos
que alzaban su espada para defender
a la princesa del dragón
o del rufián que cargaría su bolso
o de las batallas por la libertad del país
o aún más por las de nuestras ideas.
Se desplazan con sigilo como ratoncitos
apresurados a devorar ¡No el quesito!
sino las negras letras de los libritos.
Jugando su imaginación con cada lectura.
Creando, formando, construyendo con todo
su alrededor.

- Niños y niñas que están llenos de 
alegría, amor sincero, de ternura,
de sueños, de esperanzas.

- Niños y niñas de mi Patria
formados hoy para construir
un fortalecedor mañana
y tener alas para volar,
para desprenderse del seno materno
y forjar su propio futuro.

sábado, 23 de mayo de 2015

EL PARAGUAS

 Escultura 'El hombre del paraguas', creada por el artista honkonés conocido como 'Milk'

Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua


La vida, espiral del tiempo que nos enreda con las mismas cosas. Presente, pasado y futuro, todo enlazado en una  maraña que va y viene a lo largo de la misma.  Los mismos acontecimientos que nos suceden parecen repetirse en otro tiempo, otro estilo pero con la misma forma de fondo.

De pequeña recuerdo a un señor que siempre andaba con su paraguas, este era negro y con una punta de lanza que utilizaba para punzar a la persona que iba delante suyo si no le daba paso.

Imagínense ahora...se lo enterrarían en la cabeza a él mismo.

Fuera verano o invierno - nuestras dos estaciones - nunca abandonó su paraguas. 

Ahora lo vivo igual con  mi esposo, pero no para utilizarlo como lo hacía el señor de mi relato.  No puede ver que caigan unas gotitas de lluvia, pues de inmediato me encasqueta el paraguas.

Creo que reencarnó ese señor en él o es que me cuida tanto para que no me resfríe, pero yo, de malagradecida, voy refunfuñando.

Yo odio los paraguas. Me chocan ¡Qué antagonismo de mundo!

O me cuida de una insolación o de un pavoroso resfriado.

¿O será que lo veo como sinónimo de vejez? 

¿Vieja yo? ¡Qué vao!

ANITICA PÉREZ (15-09-1920 / 18-05-2015)



 Por: Carmen Muñoz de González
Villa de Cura, estado Aragua


Ha pasado a otro plano la Mamá Anitica de todos los villacuranos.  La primera enfermera titular de nuestro pueblo, egresada de la insigneCruz Roja Venezolana en 1940.

Mujer de sabia paciencia.  Nunca su rostro demostró tristeza, rabia, angustia.  Siempro con su cálida sonrisa, angelical expresión, presta al servicio de la comunidad,

Trajo al mundo infinidad de niños y niñas villacuran@s.  

De ella recibimos nuestra primera palmada - porque los partos eran en casa - y no nos dejaba hasta los 8 días, cuando se caía el ombligo.

¡Agujeró las orejas de tantas niñas para lucir los aretes! 

Tomó tensión a cuanta persona necesitó e inyectó a infinidades de enfermos.

Raseó las calles de mi Villa de Cura al revés y al derecho y uno, al verla, con respeto y estima pedía su bendición.

El 18 de mayo del 2015, a pocos días de haber celebrado dos fechas importantes para ella - el Día de las Madres y el Día de la Enfermera - a distancia de pocos meses para cumplir los 95 años partió a la presencia de Dios a compartir banquete con Él.

Ya no quedan patrimonios vivientes en mi pueblo.  La cosecha se está agotando.

Mi recuerdo, Mamá Anitica.

COMENTARIOS:

De: Rafael Rodriguez Galindo Un gran valor de Villa de Cura. Paz a sus restos y mi más sentido pésame a sus familiares!!!

jueves, 14 de mayo de 2015

JUAN DE MATA CABOVERDE


Por: Carmen Muñoz de González
Villa de Cura, estado Aragua

¡Qué apellido tan aristocrático tenía este amigo! Fiel trabajador en la famosa y recordada Botica Central de Don Félix Valderrama.  Allí laboró por lo menos 38 años.  Llegó de la Sierra de Santa Rosa.  Crió una familia - La familia Pérez-. Ellos eran dos hermanos: Juan y Santiago.

Su oficio en la farmacia era el de preparar el aceite alcanforado, el jarabe simple que se utilizaba (mezcla de los tres jarabes clásicos que se daban a los niños:  ipecacuana, achicoria y tolú), sin olvidarnos del Lamedor.  Las goticas para el dolor de estómago Espíritu de Nitro Dulce, cuando en la botica tenían la magia de preparar fórmulas.

Sin saber leer ni escribir era un taco en envolver y reconocer las papeletas de ácido bórico, bicarbonato, tilo y demás yerbas.  Arreglo de las medicinas patentadas en su correspondiente puesto - todo por asociación -.

Fue un hombre demasiado honesto y agradecido con su trabajo. Murió de 90 años.

Hubo varias anécdotas de Juan: un vez se estaba deleitando una suculenta arepa boca abierta bien resuelta: mantequilla, huevo, tajadas, queso ... y Don Féliz angustiado por el montón de colesterol que se estaba emburrando le dijo:

- Juan, mañana te haces un examen de colesterol.

A lo que, muy simple, contestó:

- ¿Y con qué se come eso?

Nunca padeció de nada. Nunca faltó al trabajo.  Bajaba a eso de la 1:30 p.m., se paraba en una esquina cerca de la botica fumando su exquisito tabaco cumanés y a las 2 en punto, con suaves pasos, entraba a su trabajo.

¡Qué camaradería y compañerismo tuvo este hombre!  Trabajó con Víctor Martinez, Luís Almeida, Omar Garrido, Víctor Hernandez.  Disfrutó la sencillez de la vida.

De juegos y bromas no supo nunca ¡Juan de Mata Caboverde!




jueves, 30 de abril de 2015

CRUZ DE MAYO

Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua


Llegó mayo, el mes mas florido del año. Mayo, mes del trabajador, de las cosechas y del folclor.
Dìa de la Cruz, 3 de mayo y con èl las costumbre arraigadas en nuestro pueblo - sobre todo en el campo - donde los pobladores preparan su cruz ¡Y a disfrutar del Velorio!

Ya pasó esa cruz de dolor. Atrás quedó. Ahora se le rinde culto para pedir por las cosechas, agua, agûita, y el que no la vista no estrena. Como decían los viejos:

-¿ Muchacha, viste la cruz para que estrenes! 

Con hojas de maíz o papel ha de ser.

Irreverente cultura
flor mimada del campo
que ofreces aroma
y embelleces el fango.

Coplas, versos y rezos.
Guarapita y aguardiente.
Todo se mezcla en el fervor 
para ofrecer lo mejor
de cada uno
al intercambio de un favor.

Como que si la vida
es un cambio
y entre rezo y baile
pasas la noche.

Amoríos salen del jolgorio
y la Santísima Cruz de Mayo
puesta en esa mesa 
pagando la promesa
de aquel fiel devoto cantándole
su verso en espera del amanecer.

En espera de otro milagro
que ha de acontecer.



miércoles, 29 de abril de 2015

EL ANIVERSARIO DEL MUSEO




Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua


Me pregunto:
¿Qué es un museo?
¿Qué encierra el museo?
¿Qué ofrece el museo?
Cuántas preguntas llegan a mi mente
¡Tanta nostalgia me embarga!

Ahora estoy aquí
celebrando un año mas
de su fundación.
Un nuevo aniversario.
Un nuevo amanecer
- esperanzador, como todo cumpleaños -.

Nuevas ilusiones y él allí
con tanta historia guardada
con tanto pasado de resistencia
remembranza de la Villa de Cura del ayer.
Fiel testimonio, llama encendida
para decirla al niño, al joven,
que hubo un pasado majestuoso
que se entreteje con el hoy.
Juego de una cultura de resistencia
estableciendo los saberes tradicionales.

Viejo Museo, añoranza del villacurano.
Carreta polvorienta que transitaste
los caminos del Cortijo.
Bomba antigua de gasolina
parada junto al reloj emblemático
que daba la bienvenida al viajero
haciéndole saber su hora de llegada al pueblo.

Farolito iluminado
en la esquina de la Plaza Bolívar
Don Inocencio Utrera,
Giuseppe Girlando,
Juan Bautista Alayón.
Hombres comprometidos
con su pueblo
y que su virtud permanezca.
¡Viejo y querido Museo,
feliz cumpleaños!


Sitio web de la imagen: http://www.avimont.com/museo_de_la_tradicion_inocencio_utrera

martes, 7 de abril de 2015

LA PEDRADA

Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua



Mi querida Villa de Cura en tiempos de mi abuela. Con sus casas grandes, amplios zaguanes y patios extensos donde la muchachada se divertía y los mayores criaban sus gallinas, cochinitos ¡Y hasta una vaca!

En medio del patio la mata de tapara frondosa donde las gallinas a punto de seis se recogían a su refugio “y que seguro” – decía uno -.

Al vecindario llegó una señora de baja estatura y con ella – al tiempo -  aparecieron los espantos.Decía que había visto una mujer con bata blanca cerca de la batea, que había oído un niño llorando junto a la mata de guayaba, que allá junto al tanque de piedra que nos proveía de agua había salido una culebra y luego se había transformado en mujer  ¡Dios! Mil y una cosas contaba en la pulpería de la esquina.

Mi abuela Rosa María – pícara al fin – comenzó a notar que las gallinas mermaban y, ni tonta ella, anotó cuántas había.

Un día, al llegar mi mamá de la escuela, comentó que Joseíto, el hijo de la nueva vecina, comía pollo todos los días y ellos sólo los domingos. Mi abuela, pensativa, le dijo:

-Ajá, mijita y tú comes huevos ¿Y qué?

Pero esa noche, después que nos acostamos, ella se escondió y por la ventanita de la cocina que daba al patio vigiló toda la noche.

Así pasó varias noches hasta que, en una de ellas, vio un celaje que  ¡Zuas! Se subió al taparo. Las gallinas se alborotaron.  De inmediato mi abuela quitó la tranca de la puerta y con su fino tiro de mano zurda le dio su mera pedrada en la cabeza. Atinó completico y gritó:

- ¡Ni onza ni zorro ni espanto, hasta aquí comes de mis gallinas, mala vecina!

Al día siguiente, en lo que llegó a la pulpería y le vieron el chichón, el pulpero entrépito al fin, preguntó a la vecina:

-¿Qué le pasó allí?
-Nada, señor Elías, tropecé con una piedra.

Pero mi abuela también estaba en la pulpería y entre risas intervino:

- Con tal que no vuelva a tropezar con la misma piedra, mijita.

Hasta ese día se oyeron los cuentos de espanto y Joseíto no comió más pollo.
¡Qué mal gusto tenían esos viejos…asustar a los niños con espantos!     
       

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De: Saúl Albano Nicolai Maravilloso relato!!

miércoles, 1 de abril de 2015

¡BROMAS DE MUCHACHOS!



Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua

La Villa, nuestro querido pueblo y con él la inocencia de los muchachos de comienzo del siglo pasado.

Bromas, sana diversión cual pasatiempo, jerga juvenil ¡Cosas de muchachos!

Cuenta el relato que una bella joven murió de una enfermedad y fue enterrada con su vestido de novia, velo y corona de azahar a la usanza de esos tiempos porque de no haberla sorprendido la muerte pronto contraería nupcias.

Un grupo de mozuelos festejaba una despedida de solteros ya que uno de ellos se iba a casar.  En plena celebración acordaron ir al Cementerio Municipal para desenterrar a la joven que - pensaría ella - descansaría en la paz del sepulcro.

Se reunieron en la plaza como lo planearon y una clara noche de luna llena que invitaba al romance y al paseo nocturnal emprendieron su camino hacia el cementerio.
Estos chicos sacaron a la difunta, que se conservaba en buen estado por los medicamentos recibidos, colgándola detrás de la puerta del cementerio.

¡Al llegar por la mañana el sepulturero recibió la sorpresa y se oía el rumor de que en el pueblo estaba saliendo María Cereta!

Y como no había mucho qué contar, pasó a ser la gran hazaña del día. Rumor.

¡Pura y descabellada inocencia!

¡Ahora las bromas son otras...y los espantos también!

Sitio web de la imagen: http://leyendas.about.com/od/mexico/fl/La-leyenda-de-la-novia-asesina.htm