miércoles, 16 de diciembre de 2015

EL REGALO DE NAVIDAD

                                   
Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua

Ahora que el màgico espíritu de la Navidad nos cubre con su manto, todo el mundo, grande o chico, añora el regalo de Navidad, pero ¡Cuàn significativo es ese bien material!

Lo que tanto anhelamos es esa esencia espiritual que llamamos paz, perdón, solidaridad, compañeris,o, amiguismo...como mejor te convenga llamarlo.

Hemos criado una cultura en que lo más importante es lo que nos dan y no lo que damos.

¿En el seno familiar qué inculcas a tu grupo? ¿Dónde quedó ese compartir en la cuadra, esa vecindad en familia, recordando ¿Quién es tu hermano? Tu vecino más cercano.

Pero lamentablemente nos distanciamos por color, credo, género, prejuicios, por todo lo banal.

El Día de Navidad, el 25 de diciembre, comparte en familia, hazles ver los importante de comer juntos, de compartir ese pedazo de pan que Dios nos depara cada día.  Pero que la celebración no se empañe por la bebida espirituosa, que no sea esta detonante de discusiones, habla de frivolidades, metas, sueños, deseos.  Lo esencial está en recordar el nacimiento de Jesús entre nosotros, el Salvador del mundo que vino para dar luz a los hombres.  Ya el ángel lo anunció: Gloria a Dios en el Cielo y paz a los hombres de buena voluntad.

Cuando nos enojamos amenazamos, en cambio, el amor auyenta los temores y sana las heridas.

Que prevalezca el amor y el buen juicio entre nosotros y no lo visceral.

Que el Rey de la concordia reine en nuestros corazones por siempre.

Felices fiestas, feliz Navidad, paz y amor, hasta el 2016 y más allá.



Sitio web de la imagen:http://navidadthre.esy.es/navidad-oleos/

jueves, 3 de diciembre de 2015

LA GATICA




Por: Carmen Muñoz de González

Todo ser humano que habita en el planeta tiene su historia de dolor, alegría, pasión, amor, solidaridad.  En fin, de todo lo que hay. Y los animales no escapan a esto como obra de la creación de Dios.

La Catira que fue representante de uno de mis estudiantes cuando yo daba clase y ahora comparte mis tardes en amena charla tiene una linda gatica mimosa desde hace más de quince años con ella y, claro, su grupo familiar. Esta gatica es una heroína porque les salvó la vida a todos.

Me cuenta La Catira que una noche se va la luz e inmediatamente colocan unas velas en sitios estratégicos para alumbrar el apartamento, sobre todo el comedor, y proceder a la santa cena diaria.  Ella, presurosa por terminar, cansada de las faenas diarias, ya que tenía tres chicos pequeños que ameritaban cuidados, termina todo, recoge, guarda y se van al dormitorio, pero en el apuro se le olvidó apagar una velita que dejó encendida en la cocina, o quizá la dejó adrede para que no quedara tan oscuro.  La vela se derritió,consumió el platito donde estaba y generó una humareda.  Su gatica maullaba,arañaba la puerta del cuarto y ella, pensando que la mascota de los niños lo que quería era también dormir en la habitación, la regañaba. Pero oyendo tanta insistencia se paró a abrir y para su sorpresa ve la humareda, sale desaforada a averiguar qué ocurre y se encontró con que se había quemado el platito donde estaba la vela, el pañito que estaba debajo y el fuego seguía. Apagó las llamas, relató lo ocurrido y todos salieron a dar las gracias al fiel animalito y se prometieron nunca dejar de cuidarla y protegerla.

Así son las cosas. Nadie sabe de dónde puede venir el auxilio en caso de necesidad.

Con actitud de gratitud digo: ¡Gracias, Dios!


COMENTARIOS:

José Perez 
16 marzo 2017
Muy bien el cuento de la gatica q salvo la vida de la señora lo leí en Ultima Noticias señora Carmen Muñoz de fecha 25 de septiembre del 2016 muy interesante el cuento.-

Carmen Muñoz
Me alegro le haya gustado, amigo José, es una anécdota real, de la vida.  Los animalitos tienen nobles sentimientos, creo que deberían ser mas valorados de lo que lo son. Gracias por comunicarse.


miércoles, 2 de diciembre de 2015

LA ALPARGATERÍA

La confección y venta de alpargatas. Toda una empresa familiar en tiempos pasados. El fino calzado del pobre. En estos tiempos un lujo artesanal porque bien caras que están.

Nuestro pueblo se distinguió con este arte de tejer capellada para la fabricación de las alpargatas, hasta había una calle con el nombre de Calle de La Chancleta, hoy Calle Sucre, porque allí residían muchas tejedoras. Oficio digno con el que muchos levantaron a sus familias.

Era toda una sinfonía de colores, el combinar los pabilos y hacer bellas formas geométricas. El color principal de base era el negro .  Las tejedoras daban rienda suelta a su creatividad.

Se urdía y tejía capellada y tiras en casas de familia.  Todavía recuerdo a mi mamá sentada frente a su máquina de tejer dándole a las paletitas que enlazaban los hilos o un tío recortando la zuela donde se montarían.

Las había de dos tipos: de zuela de caucho (goma) y de zuela zuela que eran las más caras: tres reales (Bs. 1, 50) para la década de 1950. Eran muy finas ya que la zuela se pulía.

Los alpargateros estaban organizados en el Sindicato de la Zuela que funcionó aquí en Villa de Cura en el año 1940. Fue el primer sindicato organizado.

¿Cómo desaparecieron las tejedoras?  ¿Cómo desaparecen las cosas ante nuestros ojos?

¡Qué bello hubiese sido tener La Ruta de la Alpargata!

¿Quedaron pocas personas aquí con con este arte? Me lo pregunto.

Hombres y  mujeres urdían capellada. Era una fuente importante de trabajo en nuestro pueblo.

Había hasta casas comercializadoras como las de Don Pablo Flores, Elandro Nieves, Ramón Diaz, Alfredo Gutierrez. Y en casas de familia: Samuel Flores, Evaristo Hernández.

Hay qué transmitir los saberes, que toda la familia se involucre en la confección del producto que se realice en el hogar.  La transferencia de conocimiento es importante.  Esto contribuye a la historia popular.

Las alpargatas que vemos ahora por allí son modernas.  Será en sintonía con los nuevos tiempos: de bluyín, bordadas, de cuero peludo de res o lisas. El forro hasta de cartón.

Bueno...todo cambia, pero alpargatas como las de antes...¡Qué va, mijito!


COMENTARIOS:

De: Nery C Chacon Infante Yo siempre ayudaba a los vecinos creo que eran Martines, les ayudaba a hacer la parte de los lados con unas agujas especiales, memorias de mi infancia.
12 h

De: Esmilda Dayana Mi suegro levantó a su familia con la confección de las alpargatas en la Bolívar y Villegas el señor Jesús Mauri
12 h

De: Gladys Rojas de Contreras Mi padre Ernesto Rojas de 96 años de edad,
 pionero de la alpargateria en nuestro pueblo, aun cuenta sus vivencias 
en tan largo camino de trabajar la alpargateria, desde los 8 años hasta
 los 82. Gracias a Dios tenemos la dicha de tenerlo entre nosotros con 
salud.

De: Yadira Pulido Pérez Cierto, bastante capelladas que hicimos en casa para los alpargateros.
 18 h

De: Paulo Torrealba Alpargata no es zapato, ni que le pongan tacón !!!
1 · 18 h

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