viernes, 27 de noviembre de 2020

¡AH, CHICOS PA' TREMENDOS!




 Las tremenduras de los muchachos y muchachas de antes. Por allá en la década de los '70. No había llegado la tecnología como ahora y la muchachada se entretenía jugando en la calle. Era el sitio de distracción, en la hora de 7 a 9 p.m. eran fijos la gritería, el alboroto. Las madres se sentaban en las puertas a tertuliar.

Una noche, los muchachos de la otra cuadra invitan a estos de este lado para ir a jugar allá donde se había formado un pozo de agua y querían tirarle chapitas dizque para rellenarlo (Chapitas le decimos en Venezuela a las tapas de las gaseosas o refrescos)


Contentos se reúnen, se dirigen en cambote, pero cuando llegan allá se dan cuenta que el bombillo del poste de la luz está apagado y esto queda cerca del cerro, es allá en los rurales, o sea, en la comunidad de Víctor Ángel Hernández. Comentan un ratico lo que esta sucediendo y, de golpe, observan una figura vestida de blanco que viene bajando, la cual nunca pasó al lado de ellos, sólo tuvieron la percepción de haberla visto y en eso...¡Aulló un perro! De allí la rápida y corta carrera para su casa a terminar de pasar el susto en su cama.


Mi amiga, la que me echó el cuento, pasó tres días atemorizada. Nadie comentó lo sucedido. Fue la cuadra y media más larga que atravesó en su vida. Irse a jugar más lejos de casa... ¡Ni a palos!




Carmen Muñoz de Gonzàlez, Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela.



Sitio web de la imagen: https://www.pinterest.nz/pin/366269382168684944/

lunes, 23 de noviembre de 2020

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN

 



 El llano con su inmensa planicie y sus "cuentos de camino". Folcloristas como ninguno. Por allá, por los lados del Chaparro, estado Anzoátegui, rn esos caminos de dificil acceso, senderos vecinales de tierra, zurcando barro, donde abundan "monte y culebra", estaba Jesús María a orilla de uno de esoa caminos, en espera de un alma generosa que pasara por allí y le diera la colita hasta el puebli para hacer las compras semanales del chimó y el aguardientico.


Luego de larga espera se detiene un canioncito. Jesús María, muy contento, se encarama en el mismo pero se da cuenta que llevan un ataud. Apenas han recorrido un tramo y comienza a caer un fuerte aguacero. Jesús María, sin tener dónde guarecerse del mismo, opta por abrir la susodicha urna, se acuesta en ella y, logicamente, cierra la tapa


En otro trecho el camioncito se detiene para dar la cola también a otras personas. Al rato se abre la urna y se oye una voz melancólica preguntando: - "¿Ya se acabó el aguacero?"


Los viajeros se lanzan del camión en marcha gritando "¡Hay un muerto!" En tanto el chofer seguía su marcha totalmente ignorante de lo acontecido


Carmen Muñoz de Gonzàlez, Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela


Sitio web de la imagen: https://tenor.com/view/gritar-asustados-espantados-miedo-correr-gif-14723611




miércoles, 11 de noviembre de 2020

¿CUENTO DE TERROR? SÍ, PERO SUCEDIÓ DE VERDAD.

 



(Hecho verídico)


Los muchachos alegres, dinámicos, osados, juguetones e inventadores como ninguno.Aquí, en Villa de Cura, estado Aragua en Venezuela, hay una comunidad populosa llamada Víctor Ángel Hernández en honor a un gran músico, o Las Rurales, como se la conoce popularmente por ser casas rurales creadas en ese entonces (hace "añales"). Esta comunidad colinda con el Cementerio Municipal.


En las tardes era costumbre de los muchachos y muchachas salir a jugar a la calle. Una "patota" de como doce chicos. Allí lanzaban "pelotica de goma", jugaban el escondido, pisé, imitaban al cantante de moda, el sano compartir, la camaradería de la calle.

Era la década de los '70. 

Se ha caído la pared del final del Cementerio, hay un libre paso por allí, se pueden divisar las tumbas.

Una noche iluminada por la claridad de la luna y en época que se acercaba el Día de los Muertos, inventaron ir a esconderse allí para probar quién era el más valiente y afrontar el reto. Osaron penetrar el camposanto: Uno inventó echarle "tierra de muertos" a los otros. Terroncitos se lanzaban, esto significa horror.

Entre saltos y gritos de espanto entre ellos mismos pasaron un rato, pero en un momento dado se oyó un conteo de un niño cuya voz no reconocen y al grito del primero salieron despavoridos, o, como se suele decir, "dejaron el pelero"

"Tierra de muerto" más nunca se echaron. Jugar al escondido lo respetaron por un tiempo. Ir respetar el Cementerio ¡Más nunca! Contar lo sucedido...hasta ahora, por uno de los afectados.



Carmen Muñoz de González, Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela.


Sitio web de la imágen: http://www.nuevodiarioweb.com.ar/noticias/2016/02/27/10592-de-terror-leyo-una-carta-en-el-cementerio-y-dejo-a-todos-sorprendidos

martes, 3 de noviembre de 2020

DÍA DE LOS DIFUNTOS

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La muerte, la cultura de la muerte, que no nos acostumbramos a esa idea, pero es la más segura que tenemos.

Bien dice el refrán: "Si te toca ni que te apartes, y si no te toca ni que te metas"

Otro año más, otro 2 de noviembre, "Día de los fieles difuntos". En este año con tantos seres desaparecidos por la pandemia.

En México la fiesta de las ánimas toda una veneración. El encuentro de los que ya no están y regresan un día al año a convivir en su familia.
Mi tía Senovia - como siempre, mi tía - me echó un cuento de esos que se oyen en el campo, en la vida rural, la vida campestre.

Que fallece un hombre y la viuda en medio del dolor dejado por la pérdida de su pareja sollozaba, gritaba a moco tendido: "¡Ay, se lo llevó entre las piernas! ¡Ay, con lo que él me entretenía! ¡Ay, qué maluco eres! ¿Quién me alegrará ahora?"

La gente extrañada ante su reacción frente a tal adversidad, sorprendidos pero sin comentar nada, solo oían la cantaleta de la viuda y hacían conjeturas para sus adentros.
Una comadre ella muy despierta interroga a la señora:

"¿Comadre y qué se llevó el compadre?"

"Bueno, niña ¿Qué va a ser? El violín. El muy maluco pidió que aunque fuera entre las piernas se lo metieran, pero que no lo dejaran. Que eso era de él y con el se iría. La fuerza de la costumbre. La apropiación de lo suyo"

Otro cuento, por la misma sintonía necrológica: que muere un señor él, dueño de una cochinera y los familiares mandan a matar un buen cochino para compartir la noche del velatorio a lo grande, como merecía el difunto.

En el fogón, a una lado, en una batea, van poniendo los pedazos de chicharrón, gordos ellos, con bastante carnita.

La viuda está sentada en un lugar desde el cual puede divisar el fogón.

De golpe, entre rezos y llanto pega un grito: "¡Ay, se los está llevando uno a uno! ¡Ay, los mejores! ¡Ay, no seas malo!"

Un borrachito él que está cerca se sacude y balbucea: "Mejor me aparto. Yo no quiero irme todavía. Mucho te conocí pero no es pa' tanto."

A lo que otro responde dando un fuerte fuetazo a la mesa:

"Sal, gato lambucio, gato ladrón, fuera de aquí. Eso no es para ti, es para los acompañantes."

Es tiempo de solemnidad. El 1º de noviembre fue Dia de todos los Santos. Permaneceré en silencio, haré una oración breve y pensaré que al final siempre sale el arcoiris.


Carmen Muñoz de González, Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela



Sitio web de la imagen: http://www.chichoruiz.com/la-muerte-the-death/

domingo, 1 de noviembre de 2020

¿TESOROS EN EL CIELO?




En días pasados me encontré con un gran amigo de mi infancia. yo lo cargué cuando era un niño hermoso, catirito y regordete. Entablamos una conversación y me hace referencia a un cuento que le echaba su papá, que en Gloria esté, de un hombre del pueblo,muy tacaño, pichirrito como ninguno, de esos que son incapaces de haberle dado un grano de maíz al gallo de la pasión. Logró adquirir un dinerito a lo largo de su vida, pero siempre decía que él había ganado ese capital y se lo llevaría a la tumba. Eran sus reales. El que viniese atrás que arreara.

Los hijos nunca le refutaron nada, pero el pobre, sin pensar lo que le pudiera pasar, cayó enfermo y murió. No le dio tiempo de preparar el dinerito.

Sus hijos, muy diplomáticos y salomónicos, fueron al Banco, le prepararon un cheque con el monto que poseía y lo colocaron entre sus manitos de forma angelical para que en el Banco del Cielo lo hiciera efectivo. Todos quedaron complacidos y aún más el difunto que cumplió su cometido.


Carmen Muñoz de González, Villa de Cura, estado  Aragua, Venezuela

Sitio web de la imagen: https://gifsanimados.de/dinero