viernes, 30 de agosto de 2013

EL HOMBRE DE LOS PIES DESCALZOS

Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela






Recordando.

            Hay pueblos cargados de tradición, de saberes populares, de misticismo mágico que envuelve a sus habitantes en los más dulces recuerdos o de asombro. Aquí estoy, sentada en mi poltrona. Oigo a lo lejos las campanas de la iglesia que llaman a Misa.  Están dando el segundo toque y allí asoma a mi mente el cuento de Lucio Pata de Turca.  Como por obra de magia me interno en mis pensamientos y oigo el relato de ese buen hombre y el peculiar oficio que solía desempeñar en el pueblo.
           Muchas veces los personajes se mezclan con el bullicio de la gente  y este es el caso de Lucio.  Hombre de contextura fuerte, fornido, color ébano, de pasos firmes, solitario en su andar.  Con ese caminar triste y desolado, con sus enormes pies descalzos.  Evocando las penas del alma.  Arrastrando un no sé qué en sus ojos fijos.
          Parece un coloso imitando a los dioses griegos, semidioses realizando las más célebres hazañas en el Olimpo de la vida.
          Hace su recorrido siempre igual: la misma calle, el mismo paso, para irse a descansar en algún zaguán al frescor de la tarde en las calles solariegas, llenas de muchachos que acuden al pregón del que vende su dulcería para la rica merienda.  Granjería criolla del ayer.
          A pesar de andar descalzo, con aquellos pies curtidos por el tiempo, agrietados y polvorientos, que ya habían hecho callo natural para protegerse de lo árido del suelo, usaba paltó.  Pantalón arremangado hasta la canilla dejando ver su más preciado tesoro...¡Sus pies descalzos!
         Tenía un oficio excepcional: llevaba a cuestas los pobres de solemnidad que morían en el único hospital regentado por monjas.  él era como una carroza fúnebre ambulante.  Al fallecer alguien, inmediatamente enviaban un emisario a buscar a Lucio Pata de Turca.  Él, muy respetuoso y fiel cumplidor de su trabajo, se preparaba para la ejecución del mismo.  Montaba al finado a cuestas y derechito emprendía su caminata.  Al pasar por la Plaza Bolívar, a un costadito, en un banquito, colocaba la urna y con el más sabio ritual, sacaba su carterita de aguardiente - pago anticipado de su trabajo - y jalaba un trago para agarrar fuerzas hasta la última parada, la parada final: el Camposanto Municipal.  Allí estaba lista la fosa, pues como dice el proverbio: tierra somos y en tierra nos convertimos.  Echaba el cadaver en la sepultura y pa'trás con la famosa urna de la caridad, tétrica, cubierta con fina tela de gamuza, a entregarla en espera de un nuevo encargo.
¡Dios nos libre!  Tiempos que no volverán
(Cuentos de mi pueblo)

COMENTARIOS A ESTA ENTRADA:
De: Juan Francisco Lara
5:49 p.m., agosto 30, 2013

Muy bueno Carmen .Te lo dice alguien que escribe cuentos.


De: Carmen Muñoz de González
5:44 p.m., septiembre 26, 2013
Saludos, poeta, agradecida de que alguien como usted se digne leer mis humildes letras. Espero continúe leyendo esta página que escribo con cariño. Gracias por dejar su huella hecha comentario.

Sitio web de la imagen: http://es.123rf.com/photo_10447969_cerca-de-los-pies-descalzos.html

DON PEDRO


                  


   Por: Carmen Muñoz de González
      Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela


                                                    


     Don Pedro paseaba las calles del pueblo en su bicicleta de reparto tocando la bocina -pum, pum, pum-
para anunciar su venta: ¡Chicha!

     Todos estábamos pendientes y, al oir el sonido de la misma, rapidito salíamos a la puerta de la casa a comprarcon la jarrita  de peltre blanco con flores azules  y rosadas -un poquito pelada de un lado, por lo que dejaba ver la conchita negra interna donde iba el pedacito de peltre perdido-.

     Él -serio, con su sombrero y sus lentes- despachaba el pedido: la rica y sabrosa chicha que completaría la comida del almuerzo.

     Don Pedro pasó mas de cuarenta años en ese mismo recorrido, ganándose honradamente el sustento diario de su familia y deleitando a los ansiosos compradores con la nutritiva chicha pura de arroz.

     Vestía siempre una bata blanca abotonada de un lado como un emblema de aseo y honestidad. Siempre limpio.  Colgando de un lado del manubrio de la bicicleta llevaba siempre colgando una bolsita colgando para aquel que allí pudiera botar el vaso quien se tomara su  chicha en alguna esquina donde se hubiera estacionado Don Pedro, colaborando de esta forma en que no hubiera rastros de suciedad en el pueblo.

     Hace muchos años que no se oye su bocina por las calles de Villa de Cura y ahora la chicha la venden en un “chichamovil” a motor, producida en serie y sin aquel toque especial que daba el sabor casero de antaño.

     Don Pedro forma parte del pasado reciente de Villa de Cura, siendo uno de sus “Personajes del Ayer”.





Sitio web de la imagen: https://www.facebook.com/pages/Club-Potosino-de-Bicicletas-Antiguas/186403004754419?directed_target_id=0

lunes, 26 de agosto de 2013

¡QUÉ VILLACURANA!

Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua

           La bella Consuelito, sentada en el pollo de su ventana, abanico en mano, deja ver su linda cara al tropel de caballos que pasan frente a su casa.  En una esquina, la negra Melicia, de blanco traje y trapo en mano, espanta a los animalitos que osan posarse en sus dulces:  apetitosos temblones y caramelos de papelón.  Se oye el rumor : «Ha llegado al pueblo el comandante de la guarnición.  Nada más y nada menos que el terrible jefe realista Pérez»
           Pasa un muchacho zagaletón de refilón y la dulce y bella Consuelito lo interpela:
-»¡Muchacho! ¿Qué alboroto es ese?»
- «Na, señorita, llegó un jefe y ta al mando del pueblo».
          Con el mas fiel sigilo cierra la ventana y se dirige hacia dentro de la casa. Su padre, Don Evaristo, y sus hermanos, están reunidos con otros señores en la estancia de la casa.  Hablan de la guerra de independencia.  Ya por las venas de muchos jóvenes de bien corre la llama de la libertad.  Muchos se han incorporado  a las filas patriotas y los hermanos de Consuelito no escapan a la idea.
          Llega a la puerta y oye a su padre: «-Hay qué obrar por la causa, dar el todo por el todo, no se aguanta más tanta injusticia».
         Consuelito alerta a su padre: 
         - «Ha llegado ya el jefe de la guarnición». 
        Todos, llenos de asombro, se miran a las caras:
         -» Oh, mi Dios»
        Pasan unos días bajo las normas estrictas de la sociedad.  Invitan a una velada para conocer a las personas importantes del pueblo, para que den ayuda a la causa, en este caso, la realista.
        Llega el día pautado, la gran velada.  Ella envuelta con un fino romantón, con aquellos ojos negros, grandes, de mirada serena, labios delineados con el pincel más exacto, tez blanca como la porcelana, suave andar altivo, altanero.  Entra Consuelito a la sala y todas las miradas recaen sobre ella, pero en especial la del capitán Pérez.  Se ha impresionado tanto ante tal belleza que no deja de galantearla toda la noche.  Todo transcurre bajo las luces de las lámparas y enmarcado por el sonido del violín magistralmente interpretado por un aldeano.
          Pasado un tiempito, ya sus hermanos se han unido a las filas de José Félix Ribas.  La familia ha vendido muchas cosas de valor, sobre todo las alhajas, para ayudar a la guerra de independencia.
          Consuelito mantiene una buena relación amistosa con el capitán, haciéndole carantoñas al mismo para saber del movimiento de la tropa realista.  Tiene buena información y decide enviarla al hermano que se encuentra en La Victoria, pero, por esos azares de la vida, el mensajero es interceptado y el mensaje no llega a feliz término.  Su padre y ella son apresados, puestos prisioneros a la orden de aquel que la recitaba la más ferviente oración de amor.  Ahora es su verdugo:
-»Desiste de la causa y recibirán la libertad tú y tu padre».
            Pero ese espíritu de  índole arrogante y aguerrida que suelen tener las mujeres prefiere el mas terrible escarnio que osar doblegarse ante el yugo español. 
          Al rechazar la propuesta y mantenerse fiel a su ideal: la patria, son vilmente ajusticiados, ella y su padre, en la plaza mayor del pueblo el 10 de febrero de 1814.  Como único testigo de su valentía, su gran y único amor: la libertad de Venezuela.
          Ejemplo heroico de gallardía villacurana en los albores de la libertad es Consuelo Fernandez, digna mujer aguerrida y virtuosa cual blanca flor del más puro amor.  Leal a sus principios es y será en estos tiempos revolucionarios igual que antes: blasón y prestigio de valentía y templanza de mujer.

Sitio web de la imagen: http://www.venezuelatuya.com/biografias/heroinas.htm

DON PEDRITO LINERO

Por Carmen Muñoz de González
Villa de Cura, estado Aragua

Cuando yo era niña pocas eran las panaderías del pueblo.  La gran panadería La Modelista de Don Francisco Parra elaboraba una gama de exquisitos panes los cuales salía a vender en una bicicleta con unas canastas a los lados Don Pedrito Linero.

     Recorría sabiamente las calles ofreciendo el pan de avena, catalinas, cordatos, el pan de taburete o rebanadas los cuales eran ansiados por todos para la famosa merienda de las 3 de la tarde con guarapo. Hombre honesto y trabajador que supo ganarse el cariño y respeto del pueblo  villacurano .




COMENTARIOS

Buen día señora Carmen:

 Ayer reciba de manos de un gran amigo, un recorte de diario con su escrito ."DON PEDRITO". A él le intriga lo del apellido Linero y la menciòn al pueblo de Villa de Cura.  Inmediatamente lo relacionò conmigo por mi apellido y lugar de nacimiento. Estaba en lo cierto, pues soy Luis Montenegro Linero, Villacurano, hijo de Amelia Linero, el ùnico sobrino de Pedrito Linero. Muy conmovedor su relato pues trajo a mi memoria tiempos de mi niñez. Tuve el privilegio de disfrutar de su afecto y acompañarlo durante mis vacaciones escolares, a la Modelista y degustar especialmente el pan de avena, mi preferido.
  Reciba usted mi agradecimiento por tan conmovedor relato, al que haré llegar a mi familia, como el màs bello aguinaldo de este Diciembre de 2016.
Afectuosamente, 
                                                                               Luis Alberto Montenegro Linero.
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20/11/16

Buenos días , recién llegó a mis manos una nota de prensa en la cual una persona evocaba a una de las personas mas importantes de mi vida mi abuelo, que como bien expresaba fue una persona honesta y trabajadora , también fui a esos momentos tan gratos en los que compartía con el los dulces que vendía por el pueblo y los saludos de la gente "Pedrito como estas?" o "los muchachos cuando vienen?" cuando preguntaban por mis tíos o cuando preguntaban por mi Abuela Josefina y mi tía Amelia.
Agradecida le estoy por guardar tan hermosos recuerdos de el  y recordarlo de esa forma tan dulce como sus tortas, catalinas y cortados.
Gracias en nombre de mis hermanos y tios


Ana Maria Rivero Linero
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Mi fraternal saludo, agradecida por su comentario.  Son personajes simbólicos de nuestro pueblo que quedan en la memoria de quienes les conocimos y tratamos.
Ojalá que la generación futura guarde también recuerdos de estas personas que hacìan su oficio y no pasaron solo por pasar.
De Uds. atentamente,

Carmen Muñoz de Gonzalez

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10 de febrero del 2017

Buenos dias Sra Carmen.

Un saludo cordial de parte de mi Padre Pedro Linero.

Le escribo porque mi padre me pidio escribirle debido a la carta escrita por usted en agradecimiento al señor pedrito Linero, mi abuelo. Mi tia Maria y mi tio Cesar le entregaron la carta escrita a mi papa, y el le agradece su cariño y afecto expresado en esa carta para  mi abuelo. 

Muchas gracias!! Le agradece 
Sr Pedro William Linero y familia.

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Sitio web de la imagen: http://desdevilladecura.blogspot.com/2013/05/esta-semana-saldra-la-edicion-especial.html


A JUAN BAUTISTA ALAYÓN

Por Carmen Muñoz de González
Villa de Cura, estado Aragua

Hubo en mi pueblo
un loco,
el loco más lindo
de los locos.
Por arrastrar su perolera
recibió ese apodo,
pero qué lindo era mi loco:
agraciado e inteligente,
expresión de pueblo,
compositor nato de poesía y verso.

Yo no lo siento muerto,
muerto está aquel al que no recuerdan
y Loco Lindo vive en cada uno
de esos niños de escuela
que en tiempo de  desfile
por  algún acontecimiento
arrastran por nuestras calles
sus peroles viejos
como él lo hacía
dando vida
a Loco Lindo
en una maraña de sueños,
envuelto en la brisa,
tragado por el cielo.


Sitios web de las imágenes: www.abrebrecha.com

SIMPLEMENTE AMOR

(Relato verídico)

Por: Carmen Muñoz de González
Villa de Cura, estado Aragua


A la memoria de mi tía abuela Esperanza


                 El amor es el más grande de todos los sentimientos, pero nos puede llevar a la muerte.  La contradicción y prejuicios sociales en otras épocas regían las mas viles y atroces normas de convivencia social. 
             El hombre pudo dominar una máquina y volar como Ícaro, pero no pudo dominar su vida, no.  Se dejó arrastrar ante la imposición familiar y llevó entonces toda una vida esa pena amorosa que lo consumía cada día, a cada paso, pidiendo entonces al viento una explicación que no llegó porque lo pasado, pasado quedó.


               En otros tiempos, ser hijo ilegítimo, natural, bastardo, era un cruel delito,  imperdonable, que la "justa y bien ponderada sociedad" no perdonaba, y este era el caso de Santiago y Amelia, dos jóvenes mozuelos alegres, tiernos, vivaces, llenos de euforia, llenos de amor, pero marcados por el fiel hierro de ser ella hija ilegítima  de una buena dama y un señor casado quien, por designios de la vida misma, no tuvo descendencia en su matrimonio.
               Pasaban los amantes el tiempo en verse en la retreta los jueves, las flores de mayo en la iglesia o todo el mes de junio dedicado a la santa devoción del Corazón de Jesús.  Novios al fin, sabían mantener vivo su idilio.
               ¡Qué gran amor! Como en esas novelas que la bella Amelia leía, regalo de su amor, y que eran el fervor de la época: María, Romeo y Julieta o La Dama de las Camelias.  Horas interminables deleitándose en ellas, entre el bordado y el suspiro por aquel amor imposible para unos pero posible para ellos. Siendo objeto de escarnio por parte de la familia de Santiago. 
            El padre de Amelia, Don Evaristo, sentía rabia, dolor, ira, sentimientos encontrados que sólo él podría tener al ver que su hija no era considerada digna de desposarse con el caballero de rango  y estirpe sólo por un detalle:¡Ser hija ilegítima!  Quizá no llevara dos apellidos, pero era querida y adorada por un padre.
           Por una mala racha del destino es sorprendida por su padre en la puerta de su casa estando en compañía del joven y enamorado Santiago.  Don Evaristo, hombre soberbio, altivo, reprende a Amelia y le pide que deje al joven presente:
-" No tienes vergüenza! Si ellos no te aceptan, tú tampoco los aceptes!"
           Cruce de palabras, sin razón ni explicación ¡Qué tontería! ¡Hija natural, hija  ilegítima!  Bajo los acordes del silencio, en fúnebre marcha silenciosa se cruzan miradas y los dos amantes se separan.
           Ella va a su cuarto.  Pasan horas interminables ¡Qué negros pensamientos llenan la mente de Amelia! ¡Qué injusticia! ¡Qué imposibilidad de realizar el casamiento!¡No hay entendimiento!
           La mas irracional de las ideas:¡La muerte!  No hay salida.
          Su padre, dueño de "botica" - como se conocía la farmacia para la época- y ella
conocedora de algunas pócimas. Se la ve pasar por el corredor que va al expendio y al regresar cierra con fuerza la vieja puerta haciendo chillar sus bisagras.
           Han pasado algunas horas.  Es el llamado a la cena, al compartir familiar.  Tres duros toques a la puerta del cuarto.  No hay respuesta.  Su hermana insiste.  Logra abrir.  En su cama la dulce Amelia yace despierta contemplando a Jesús crucificado, ese hombre víctima de los prejuicios sociales.  A su lado un vaso con unas cuantas gotas, testigo fiel del hecho.
¡Tomó veneno! El más desgarrador grito hace retumbar la casa.
          Pasan días hasta que la letal toma hace su efecto.  Ya es tarde, todo acabó. Preguntas sin respuestas, explicaciones, arrepentimientos.
         Es tarde, se ha destruido la vida de dos seres que se amaron hasta la eternidad misma.
         Él nunca se casó.  Pasó por la vida arrastrando la pena.  Se veía en la puerta sentado, bastón en mano y el cuento para los más jóvenes:
- "Allí está Santiago, a quien se le mató la novia por ser hija natural.
         ¡Vaya,  pues! Si todos éramos naturales, no se había inventado la inseminación artificial ni los niños "probeta"
          ¡Qué absurdo! ¿Quiénes somos nosotros para ser jueces o inventar una ley a nuestra humanidad? 

COMENTARIOS:

De: Xiomara Colmenares Hermosísimo el AMOR 13 de febrero 2016 a las 23:18

De: Omaira Arraiz Excelente labor. Debemos conocer las historias de nuestro pueblo


Sitio web de la imagen: http://a3msobreelcielo.metroblog.com/morir_de_amor

A MI ESCUELA "ARÍSTIDES ROJAS"

Por: Carmen Muñoz de González
Villa de Cura, estado Aragua
Noviembre 2009

Vuelvo a mi escuela.
Recorro los viejos pasillo
que una vez me albergaron.
Todo igual:
la misma estructura,
pero  ¡Qué sensación
de vacìo y soledad
cruza por mi mente!
"Igual todo"
¡Mentira!
Nada es igual,
ha cambiado mi vida,
ya no soy la misma de ayer,
ni de más allá;
la que un día
correteó y jugó
en la vieja casona,
la que un día
impartió clases,
la que ha tenido
las mas sabias experiencias.
Llegó el ocaso de la vida
y ahora es nada más que recuerdos.
Viejos y simples recuerdos...
Añoranza de un pasado feliz
envuelto en el fino halo de la mente
que se desvanece al viento en su
estela de luz.

ACERCA DE LA AUTORA: Carmen Muñoz de González es docente jubilada  de la escuela básica Arístides Rojas  con 31 años de servicio.


Sitios web de las imágenes:http://quinceyultimo.wordpress.com/tag/uap-villa-de-cura/

AL CULTOR POPULAR "BLANDÍN"

Jesús Blandín, Artista Plástico.

Por Carmen Muñoz de Gonzalez y María José de Garrido

Villa de Cura, estado Aragua, Venezuela

Con mucha humildad
ha partido a la Patria Celestial
el pintor Blandín
de su pueblo natal.
De museo en museo,
desde Aragua a la capital,
exponiendo sus cuadros
con mucha ingenuidad.
Entre tragos y luces
pasó su vida.
Con andar ligero
recorrió las calles de la Villa.
Olor a óleo y trementina.
Daba color a su inspiración
donde lo ingenuo se mezcla
con el amor a la espontaneidad.
Reflejaba en sus cuadros
unas veces al Libertador
y otras al valle
con todo su esplendor.
De seguro estarás
allá en el Cielo
entre risas y algarabía,
con acuarelas y pinceles,
pintando ángeles y querubines.


Jesús Blandín nació en Cagua, estado Aragua el  24 de Febrero de 1947, pero fue criado en Villa de Cura a partir de los dos años de edad. Tuvo una profunda sensibilidad hacia las bellas artes,l a música, y la poesia. Trascendió  su existencia el 27 de Octubre del año 2007. Información tomada de www.cahigua.blogspot.com

DOÑA ANGELINA GARRIDO


Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua


En su ventana está
doña Angelina,
ángel centenar.
Pilar humano.
Última generación
de loceras ancestral.
De tierra, plato y tazón.
Mujer dulce y sencilla
en su peregrinar.
Ahora, a los cien,
bendiciones reparte a su andar.
Al acercársele y preguntar:
-"Doña Angelina ¿Cómo está?"
replica con refrán:
- "A golpe de peón, mijita,
¡Ni gana el amo ni pierde el peón!"

Sitio web de la imagen:http://salaamarilla2009.blogspot.com/2010/04/los-tiempos-de-la-abuela.html

SIMONA, LA MUÑECA DE TRAPO




Por: Carmen Muñoz de González
Villa de Cura, estado Aragua

       La muñeca de trapo de lindas clinejas y alborotado vestido multicolor ve atenta con grandes ojos negros lo que acontece a su alrededor. Es una linda tarde de mayo, de mayo florido, y el tintinear de las primeras gotitas de lluvia se deja oir en la cornisa de la ventana.
       La dulce y tierna Marisol ha hecho un alto en sus labores escolares y se dirige al armario rosado donde reposan  - luego de la larga faena del día anterior - las muñecas.
       Las hay de toda forma y color: gorditas y risueñas, de color ébano, altivas y espigadas...
       Pero allí está la linda y frágil Cristina que le regaló su madrina en su pasado cumpleaños.

      - ¡Ay, no lo puedo creer!  ¿Cómo?  Mi amiga no me ha escogido para jugar  ¡He quedado olvidada como un trapo viejo!  Sí, de eso estoy hecha; pero, no, también tengo sentimientos. Como la Angi, la flaca y desgarbada muñeca de largas piernas que parecen zancos más bien.  Nada...ha comenzado el juego y Marisol ríe. Cambia de ropita a Angi piernas largas y para colmo de males parece que se puede  vestir y desvestir con facilidad.
     ¡No importa!  ¡Me quedo de adorno! Vigilante a todo lo que acontece, con el más puro y viejo recuerdo del pasado en que fuí tan famosa, apreciada y querida en todos los hogares.  Apreciado tesoro de la tatarabuela de Marisol, envuelta en la más pura y fresca fragancia de lavanda en las tardes calurosas o de lluvias pasajeras, como una reina en su trono en el baul de ella.

Sitio web de la imagen:http://artraku.blogspot.com/

EL DÍA


Por: Carmen Muñoz
Villa de Cura, estado Aragua

Ha llegado un nuevo día,
todo tiene su afán,
se oye el murmurar
de la gente y con pasos
sentidos al andar
van  y vienen por la calle.
Perros callejeros proliferan,
suenan las puertas de los negocios.
La bocina del autobús espera.
Cánticos nuevos se oyen a lo lejos.
Niños  mochila en mano
recorren la acera y
el sol con todo su esplendor
da la bienvenida al amanecer
¡Ha llegado un nuevo día!
¡Todo tiene su afán!

Sitio web de la imagen:http://www.flickr.com/photos/drlopezfranco/8699392358/

LA IGUANA MARCELINA





Por: Carmen Muñoz
Villa de Cura, Estado Aragua

.
El lirio de la mañana
le dijo al güiriri
que todos los días
lo visita el colibrí.

En los esteros de Camaguán
al atardecer se ven caimanes,
garzas paletas, bandadas de corocoras
y cardenalitos sabaneros
que adornan las palmeras
en fugaz vuelo.
Alegres tucusitos revolotean
todas las florecitas
en danzas de pica y juye
alborotadas avispitas.

La iguana Marcelina
se ha salido de su nido
en busca de su comadre
la comadreja para comerse
un plato de lentejas.

Llegó el verano y, por ende,
la caza de la iguana.
Pero cuando ella cae
del árbol protector
despavorida corre del depredador
a ocultarse del ojo del comensal
y comercializador
que atesora sus huevitos
y carne a montón.

Corre, corre iguanita,
que no te de alcance
el devorador
y escóndete
en los ramajes de tu árbol protector.

Sitio web de la imagen: http://www.imagenesanimadas.net/Animales/Iguanas.asp