miércoles, 16 de diciembre de 2015

EL REGALO DE NAVIDAD

                                   
Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua

Ahora que el màgico espíritu de la Navidad nos cubre con su manto, todo el mundo, grande o chico, añora el regalo de Navidad, pero ¡Cuàn significativo es ese bien material!

Lo que tanto anhelamos es esa esencia espiritual que llamamos paz, perdón, solidaridad, compañeris,o, amiguismo...como mejor te convenga llamarlo.

Hemos criado una cultura en que lo más importante es lo que nos dan y no lo que damos.

¿En el seno familiar qué inculcas a tu grupo? ¿Dónde quedó ese compartir en la cuadra, esa vecindad en familia, recordando ¿Quién es tu hermano? Tu vecino más cercano.

Pero lamentablemente nos distanciamos por color, credo, género, prejuicios, por todo lo banal.

El Día de Navidad, el 25 de diciembre, comparte en familia, hazles ver los importante de comer juntos, de compartir ese pedazo de pan que Dios nos depara cada día.  Pero que la celebración no se empañe por la bebida espirituosa, que no sea esta detonante de discusiones, habla de frivolidades, metas, sueños, deseos.  Lo esencial está en recordar el nacimiento de Jesús entre nosotros, el Salvador del mundo que vino para dar luz a los hombres.  Ya el ángel lo anunció: Gloria a Dios en el Cielo y paz a los hombres de buena voluntad.

Cuando nos enojamos amenazamos, en cambio, el amor auyenta los temores y sana las heridas.

Que prevalezca el amor y el buen juicio entre nosotros y no lo visceral.

Que el Rey de la concordia reine en nuestros corazones por siempre.

Felices fiestas, feliz Navidad, paz y amor, hasta el 2016 y más allá.



Sitio web de la imagen:http://navidadthre.esy.es/navidad-oleos/

jueves, 3 de diciembre de 2015

LA GATICA




Por: Carmen Muñoz de González

Todo ser humano que habita en el planeta tiene su historia de dolor, alegría, pasión, amor, solidaridad.  En fin, de todo lo que hay. Y los animales no escapan a esto como obra de la creación de Dios.

La Catira que fue representante de uno de mis estudiantes cuando yo daba clase y ahora comparte mis tardes en amena charla tiene una linda gatica mimosa desde hace más de quince años con ella y, claro, su grupo familiar. Esta gatica es una heroína porque les salvó la vida a todos.

Me cuenta La Catira que una noche se va la luz e inmediatamente colocan unas velas en sitios estratégicos para alumbrar el apartamento, sobre todo el comedor, y proceder a la santa cena diaria.  Ella, presurosa por terminar, cansada de las faenas diarias, ya que tenía tres chicos pequeños que ameritaban cuidados, termina todo, recoge, guarda y se van al dormitorio, pero en el apuro se le olvidó apagar una velita que dejó encendida en la cocina, o quizá la dejó adrede para que no quedara tan oscuro.  La vela se derritió,consumió el platito donde estaba y generó una humareda.  Su gatica maullaba,arañaba la puerta del cuarto y ella, pensando que la mascota de los niños lo que quería era también dormir en la habitación, la regañaba. Pero oyendo tanta insistencia se paró a abrir y para su sorpresa ve la humareda, sale desaforada a averiguar qué ocurre y se encontró con que se había quemado el platito donde estaba la vela, el pañito que estaba debajo y el fuego seguía. Apagó las llamas, relató lo ocurrido y todos salieron a dar las gracias al fiel animalito y se prometieron nunca dejar de cuidarla y protegerla.

Así son las cosas. Nadie sabe de dónde puede venir el auxilio en caso de necesidad.

Con actitud de gratitud digo: ¡Gracias, Dios!


COMENTARIOS:

José Perez 
16 marzo 2017
Muy bien el cuento de la gatica q salvo la vida de la señora lo leí en Ultima Noticias señora Carmen Muñoz de fecha 25 de septiembre del 2016 muy interesante el cuento.-

Carmen Muñoz
Me alegro le haya gustado, amigo José, es una anécdota real, de la vida.  Los animalitos tienen nobles sentimientos, creo que deberían ser mas valorados de lo que lo son. Gracias por comunicarse.


miércoles, 2 de diciembre de 2015

LA ALPARGATERÍA

La confección y venta de alpargatas. Toda una empresa familiar en tiempos pasados. El fino calzado del pobre. En estos tiempos un lujo artesanal porque bien caras que están.

Nuestro pueblo se distinguió con este arte de tejer capellada para la fabricación de las alpargatas, hasta había una calle con el nombre de Calle de La Chancleta, hoy Calle Sucre, porque allí residían muchas tejedoras. Oficio digno con el que muchos levantaron a sus familias.

Era toda una sinfonía de colores, el combinar los pabilos y hacer bellas formas geométricas. El color principal de base era el negro .  Las tejedoras daban rienda suelta a su creatividad.

Se urdía y tejía capellada y tiras en casas de familia.  Todavía recuerdo a mi mamá sentada frente a su máquina de tejer dándole a las paletitas que enlazaban los hilos o un tío recortando la zuela donde se montarían.

Las había de dos tipos: de zuela de caucho (goma) y de zuela zuela que eran las más caras: tres reales (Bs. 1, 50) para la década de 1950. Eran muy finas ya que la zuela se pulía.

Los alpargateros estaban organizados en el Sindicato de la Zuela que funcionó aquí en Villa de Cura en el año 1940. Fue el primer sindicato organizado.

¿Cómo desaparecieron las tejedoras?  ¿Cómo desaparecen las cosas ante nuestros ojos?

¡Qué bello hubiese sido tener La Ruta de la Alpargata!

¿Quedaron pocas personas aquí con con este arte? Me lo pregunto.

Hombres y  mujeres urdían capellada. Era una fuente importante de trabajo en nuestro pueblo.

Había hasta casas comercializadoras como las de Don Pablo Flores, Elandro Nieves, Ramón Diaz, Alfredo Gutierrez. Y en casas de familia: Samuel Flores, Evaristo Hernández.

Hay qué transmitir los saberes, que toda la familia se involucre en la confección del producto que se realice en el hogar.  La transferencia de conocimiento es importante.  Esto contribuye a la historia popular.

Las alpargatas que vemos ahora por allí son modernas.  Será en sintonía con los nuevos tiempos: de bluyín, bordadas, de cuero peludo de res o lisas. El forro hasta de cartón.

Bueno...todo cambia, pero alpargatas como las de antes...¡Qué va, mijito!


COMENTARIOS:

De: Nery C Chacon Infante Yo siempre ayudaba a los vecinos creo que eran Martines, les ayudaba a hacer la parte de los lados con unas agujas especiales, memorias de mi infancia.
12 h

De: Esmilda Dayana Mi suegro levantó a su familia con la confección de las alpargatas en la Bolívar y Villegas el señor Jesús Mauri
12 h

De: Gladys Rojas de Contreras Mi padre Ernesto Rojas de 96 años de edad,
 pionero de la alpargateria en nuestro pueblo, aun cuenta sus vivencias 
en tan largo camino de trabajar la alpargateria, desde los 8 años hasta
 los 82. Gracias a Dios tenemos la dicha de tenerlo entre nosotros con 
salud.

De: Yadira Pulido Pérez Cierto, bastante capelladas que hicimos en casa para los alpargateros.
 18 h

De: Paulo Torrealba Alpargata no es zapato, ni que le pongan tacón !!!
1 · 18 h

Sitio web de la imagen:


miércoles, 21 de octubre de 2015

EL COCHINITO DE NAVIDAD




Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua

La gente de antes del siglo pasado, tan correctas, honradas, fieles a su palabra. Nunca harían algo que pudiera hacer daño al prójimo. Si vendían algo lo hacían con el mayor esmero
y cuidado culinario si de comidas se trataba. Si eran alpargateros o alpargateras cumplían su función con un estilo único que les caracterizaba como tejedores.

Criaban sus cochinitos para la venta. A vender en diciembre ese puerquito alimentado con las mejores sobras. Allí ponían toda la ilusión de los miembros de la casa para comprar los estrenos y disfrutar de lo grande la Pascua y Año Nuevo.

La señora Belén criaba cochinos, sus marranos, para la venta. Estaban a todo lo ancho del patio, allí, en el corral, disfrutando del barro, echados, hasta maíz les daba paraqué esa carne tuviera buen sabor.

Todo el mundo había hecho la lista: pantalón, camisa y alpargatas nuevas para los varones los vestidos de organza para las niñas, lo de las hallacas…
Al fin llegó el tan ansiado mes: diciembre, y el día en que le iban a dar el palo cochinero al cochinito. Todo listo: agua hirviendo en el fogón, brasas al punto para hacer los chicharrones, la manteca, comienza la fiesta. ¡Qué pena al abrir en dos mitades al cochino!
Se oye el grito aterrador de Doña Belem:

-¡Oh, Dios, cómo me pasa esto!

No se podía vender la carne. El cochino estaba picao. Picao era una burbujita que le salía detrás de la lengua.  Si atrapaban a la gente que vendía esto lo castigaban, hasta la policía iban.No había más remedio que disfrutarlo, pero en la casa.
Había veterinarios natos, conocedores de cuando el animal estaba dañado.
Como Montesinos y Raimundo.

¿Tecnología? ¡Nada qué ver! ¡Pepa de ojo!

EL "MÁUSE" DE CACHIPO






Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua


NOTA: Según el diccionario 
Máuser (Fusil de repetición) pero en lenguaje coloquial
venezolano se decía simplemente "máuse"


Cachipo,solariega población del estado Anzoátegui.  Tranquila, personas trabajadoras del campo.   Allí nada ocurría, todo normalito, las faenas diarias.

Frente a la plaza la comisaría.  Un oficial allí parado o dando sus vuelticas en derredor.. Se pavoneaba, claro, con su máuse colgado al hombro en señal de respeto, de autoridad.  
Sin embargo, un día, se arma un zafarrancho en el pueblo y él, muy orondo, se dirige a ver la situación.

Hay un robo,un escándalo.  Va hacia el sitio donde está reunido un grupo de personas relatando el acontecimiento: Un robo de ganado, y le señalan por dónde huyeron los cuatreros.

En seguida se dispone a salir en su persecución, monta su arma y se da cuenta que no responde ¡Estaba oxidado, atascado! Nunca lo habían usado, mucho menos aceitado.

Esto quedó en el pueblo como un refrán y al sucederle a alguien algo parecido por algo que tuviese y no le hubiera dado uso, inmediatamente se decía: 

-¡Está como el máuse de Cachipo!

¡Qué tiempos, compa, lo que tenga dele uso, que el tiempo pasa y deteriora las cosas!




Farallones vía Santa Cruz de Cachipo,
estado Anzoátegui, Venezuela.
Sitio web de la imagen: http://www.mapio.cz/a/12310782/

martes, 20 de octubre de 2015

YA VIENE EL HALLOWEEN


Por: Carmen Muñoz de Gonzalez

Ya viene el Halloween y con él la transculturación, pero, bueno, yo diría : ¡A celebrrlo a lo criollo, haciendo referencia a aquellos cuentos que inventaban los mayores y asustaban de manera bárbara a los pequeños! Que luego se transmitían de generación en generación e hicieron temer hasta a los mayorcitos.

Me acuerdo del famoso Carretón . Ese carro espantoso que recorría las calles.  Iban en él colgados los diablitos e iba manejado por el diablo mayor.

A cierta hora de la noche salía a hacer su recorrido a ver qué alma se atrevía a asomarse por allí sigilosamente por la ventana a contemplar el dantesco espectáculo.

Buen, un día enfermó, como a eso de las seis de la tarde, una señora y la llevaron al  hospital. Fueron ella, su hija y el nietecito. Pasaron varias horas y a eso de la madrugada se le pasó el soponcio y decidieron volver a su casa.  Se podía hacer eso, sólo los espantos transitaban a esas horas las calles de la Villa, y algún que otro osado borracho..

Vivían lejos del Hospital, a unas cuantas cuadras hacia Las Tablitas. Era alrededor de las cuatro de la madrugada cuando oyen a lo lejos un ruido  estremecedor: tras, tras, tras...
Inmediatamente se acuerdan del Carretón,  y como era noviembre, el Mes de los Difuntos, pare usted de contar.

A medida que avanzaban se oía mas, pero no visualizaban la figura.  El miedo era aterrador. La pregunta: ¿Con qué nos vamos a encontrar?

A lo largo de la subida, a un lado, por una calle que desemboca apareció el ruido con figura y todo:  Era un señor con su carreta que transportaba leña y la llevaba muy temprano a la panadería ya que trabajaba con un horno a leña y la necesitaba para comenzar su faena diaria y tener el pan listo para vender a las siete de la mañana.

La panadería quedaba en el centro del pueblo y debía hacer un recorrido bastante largo.

De un ladito, aterrados, contemplaron la escena y hasta allí quedó el cuento del Carretón que fue  divulgado por todos.

¡Pura y bella inocencia!


COMENTARIOS

De: Dalia Rodriguez
Buenos días es la primera vez que recibo su trabajo. Me parece excelente recrear y honrar si se quiere esas estampas de la cultura popular sobre todo de Villa de Cura. Por favor comuníquese conmigo al 0414.345.91.94 . Me gustaría invitarla a mi programa de radio Vida Activa. Un abrazo. Éxitos

Sitio web de la imagen: http://ratondelqueso.blogspot.com/

sábado, 3 de octubre de 2015

LA TINTORERíA CONTINENTAL



Por: Carmen Muñoz de González

El arte de lavar y planchar en tintorería.  Ese trabajo lo realizaron con esmero y dedicación los hermanos Otero: Manolo, Pepe y Jesús.

Con singular trato a sus clientes y gran prestancia dedicaron una parte de su vida a esta labor.

Se establecieron en nuestro pueblo en los años 1940 y por más de 35 años su tintorería funcionó sin interrupción.

Yo, desde pequeña, los veía - a Don Jesús, Doña Isabel, Don Manolo y Doña Peli - siempre los dias domingos o cuando había una fecha solemne, en la iglesia.

Luego de desaparecer la tintorería cambiaron de ramo comercial.  Don Manolo y su esposa abrieron una mercería, pero el buen amigo y vecino Don Jesús una frutería y siempre con el mismo trato a sus clientes.  Él, con un bello gesto, al terminar el año le daba su aguinaldito a uno.  Consistía en una bandeja preparada con frutas para la cena familiar de Nochebuena ¡Qué gesto!  De su unión matrimonial nació Jesús, Jesuso, El Cubano - como cariñosamente le decíamos porque antes de establecerse en Venezuela cuando salieron de su amada Galicia Don Jesús y Doña Isabel estuvieron en Cuba y allí nació su único hijo.  Creo que fué el primer cubano que conocí.

Hombres honestos, trabajadores, que hicieron suya esta Patria y murieron en ella.

Todavía queda Retazos Pili por parte del señor Manolo y los hijos de los hijos de ellos con el buen recuerdo de aquellos inmigrantes que atravesaron el charco para conocer nuevas oportunidades de vida.


Sitio web de la imagen: http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-581729999-plancha-antigua-de-sastre-o-tintoreria-_JM#redirectedFromParent

miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA PIEDRA QUE MATÓ AL “MUSIÚ”


Por Carmen Muñoz de González

Por los años 1950 ya funcionaba la mina de piedra Calidrat (Las Peñitas). El estruendo del dinamitar de las piedras se oía en toda la circunferencia del pueblo ocasionando molestias cada vez “contaminación sonora y atmosférica por el polvillo”.

Ocurrió que en una de las explosiones, un trabajador extranjero, italiano él, que supervisaba las labores, en un descuido, no hubo “a según” la advertencia indicada para esos casos, no percatándose del momento de peligro, no se pudo poner a salvo y ocurrió el accidente laboral: la caída de una enorme piedra lo sorprendió ocasionándole la muerte.
Debido a razones humanitarias familiares o no, reposa la piedra en la tumba de ese noble trabajador con su retrato y todo.

De allí el dicho o comentario, cuando alguien no es de nuestro agrado le aplicamos la frase coloquial Me cae más pesado que la piedra que mató al musiú*.

Hoy en día casi no se utiliza ese proverbio ya que han surgido nuevos hechos que se acomodan a la actualidad pero perdura en el recuerdo de quienes lo oímos…yo aún lo uso…ja,ja,ja.



NOTA: Musiú es una palabra originada en el francés monsieur (señor) y se usaba antes en Venezuela para nombrar a todo caballero extranjero


Sitio web de la imagen: https://pixabay.com/es/ca%C3%ADda-de-rocas-caen-piedras-30931/

miércoles, 23 de septiembre de 2015

TRAICIÓN


Por: Carmen Muñoz de Gonzalez


Vil ego del hombre
arraigo de maldad
sembrado en el corazón.
Serpiente venenosa
que viertes tu elixir
cual hiedra trepadora
en el pensamiento
para anudar y estrangular
relación visible.
Sales airosa, repugnante,
luciendo tu victoria final
cual congoja profunda
de desilusión y maldad
dejas en lo profundo del ser.
Tras  mostrar oscuro parecer
está la luz divina 
del bendito proceder
dando paz, sosiego y serenidad
envolviendo todo en la quietud del silencio
contemplando un mundo pleno
con la magia del perdón.


Sitio web de la imagen: http://burgostecarios.blogspot.com/2014/02/traicion.html

VIDA


Por: Carmen Muñoz de González

Vid, vida, vida
¡Cómo pasas!
¿Qué dejas?
Todo y nada
sólo recuerdos bajo pensamientos
encarcelados por años
en el lejano horizonte
que una vez contemplamos.
Sueños profundos de abismos
alegres y remanso de paz
a nuestras almas.
Fina arenilla
que se desliza entre nuestros dedos
tic, tac, del reloj del tiempo.
Fugaz vida, página en blanco
Que cada día escribimos.
Creación de Dios
Expresada en vida.

Sitio web de la imagen: http://caspiroletablog.blogspot.com/2012_04_01_archive.html

miércoles, 16 de septiembre de 2015

MI TANQUE DE AGUA



Por: Carmen Muñoz de Gonzalez


Los adelantos muchas veces son el atraso de los pueblos. Complicado pero...

Cuando el agua se va ¡Cómo añoro mi tanque de piedra!

Grande, majestuoso, tapado con una lámina de zinc para que no le cayeran hojas de los

 árboles. Y su tapón: una tusa.

¡Qué práctico en vacaciones! Servía de piscina. Allí pasaba mis ratos rodeada de árboles 

frondosos.

Yo nací y me crié en una casa grande, amplia, de la calle Sucre, donde hoy día funciona la 

escuela San Luis Rey.

Retomo la idea: los tanques desaparecieron de los patios centrales de las casas. 

 Modernismo: tanques de plástico. Más cómodos, cilíndricos, pero difíciles de llenar: que si 

la bomba...¿Y si no hay luz?  ¿Y si el agua es poca?  Bueno, veinte mil problemas.  En 

cambio, las piletas allí, espléndidas.  Hasta había una casa cerca que tenía seis tortugas 

que servían para rejuvenecer el agua.  

Antes no escaseaba tanto el agua, pero yo eché los dientes en mi querido tanque.

Saltones debía tener, nadie se preocupaba de eso.  Del dengue menos  ¡María purísima! 

El tanque servía para recoger el agua de lluvia.  Era nuestra fuente natural de agua y de

 esparcimiento.


APODOS





Por: Carmen Muñoz de Gonzalez



La Villa es célebre por los apodos de sus habitantes.  Creo que hay mas de quinientos apodos según un trabajo escrito que hay por allí.

Cuando trabajaba en la escuela siempre los niños eran susceptibles a ellos pero no pasaba de allí. El maestro o maestra de forma inteligente manejaba la situación.  Cuando un niño llegaba usando lentes por vez primera , la madre - muy inquieta - se acercaba y decía:

- Maestra, que no le digan cuatro pepas.
- Bueno, pero si usted se lo viene diciendo de casa ¿Entonces?

Había qué dar una clase magistral sobre el ojo, enfermedad y por ende el uso de los lentes.

Si a alguien le ponían un mote que salía de los juegos de ellos mismos les recordaba un cuento famoso que circulaba en el pueblo:

Cuentan que una vez llegó un forastero a la Plaza Miranda, se sentó en un banco y comentó muy sonriente a varios caballeros que se encontraban allí que él se había venido de La Victoria porque allá le decían papagayo de sobre nombre y eso era un abuso.

- Claro que sí - contestaron a coro - Qué descaro.

Conversó aún un rato y luego decide su partida, pero apenas se alejó un poco  uno de los que estaban sentados allí le pegó un grito:

- ¡Se fue volando el papagayo!

Y sin mas quedó confirmado el apodo.  Al tiempo tuvo qué irse a otro pueblo - San Juan- pero no repitió el cuento...había aprendido la lección.

Antes se manejaba este asunto en forma jocosa y hasta ahora, si usted pregunta por algún elemento y lo menciona con su nombre de pila a lo mejor dicen no conocerlo pero si dice el apodo...¡Ay, papá! Allí mismo responden.

Ahora ese problema del bullying  es otra cosa que ha tomado fuerza en los colegios a nivel mundial.

Antes eran apodos y punto, pero hoy se ha convertido en acoso, maltrato, dañan al niño o a la niña, al adolescente, causándole perjuicios físicos y sicológicos y hasta ha llegado al internet.  Y muchos ignoran que esto es penado por la Ley.


Imagen del papagayo tomada del sitio web https://noticiasfalcon.wordpress.com/2014/03/page/3/





lunes, 14 de septiembre de 2015

PABLO CENTENO NIEVES

Por: Carmen Muñoz de González

    Pablo Centeno Nieves nació en Villa de Cura el 2 de Marzo de 1929. Estudió en la Escuela Nacional “Arístides Rojas”. Aprendió el oficio de operador de cine en 1948, de manos del señor Miguel Borges , en el antiguo Cine Ayacucho. 

           Trabajó durante 47 años finalizando su labor en el Cine Centro Cagua. Recibiò reconocimiento por la Asamblea Legislativa por su gran labor como Operador de Cine. Regresó a manos del Padre Eterno el domingo 13 de septiembre del 2015 a las 6 a.m. de la mañana dejando un legado para nuestra villacuranidad: el ejemplo de una vida de esfuerzo y trabajo honesto.


domingo, 13 de septiembre de 2015

EL MISMO NOMBRE Y APELLIDO


Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua

La casualidad de tener el mismo nombre y apellido y - de paso -vivir cerca, fue lo que llevó a que a mi amigo César Martinez le rezaran en vida.
Alguien le comenta a una amiga de èl que muriò Cèsar Martinez y ella, asombrada, pregunta:

- ¿Cómo? ¿El de la calle Sucre?
- Sí, ese misno.
- ¡Dios, no puede ser! ¡Que lo tenga en buena hora!

Muy  afanada por no haber asistido a las exequias prepara en su casa los nueve rezos para el difunto.  Cumple religiosamente con estos y al llegar al último manda a su hija a buscar flores para el altar que se acostumbra hacer. Ella, joven y bella, al fìn va a hacer el mandado, pero cuando pasa frente a la iglesia, para su asombro lo ve en la puerta ¡Viene acompañando un entierro! 

Sale despavorida y al llegar a casa con gran asombro le dice a su progenitora:

- ¡Mamá, mamá, el muerto estaba parado en la puerta de la iglesia!
- ¿Qué muerto, muchacha?
- ¡César...César...yo lo ví!

Al comenzar las averiguaciones se da cuenta que fue un mal entendido y ella finalizó sus rezos como si nada. 

Él me comentó esto y yo le contesté: 

- Bueno, amigo César, ya los tienes adelantados ¿Qué te puedo decir?


NOTA ANECDÓTICA: La persona encargada de colocar las imágenes a los artículos de este blog buscó cuidadosamente a César Martinez en Facebook y publicó una foto donde él aparecía con una cruz amarilla al lado (Cruz de Mayo adornada con flores), cual no sería su sorpresa al constatar que se había producido otro error ya que colocó la foto de César Martinez, el cultor y titiritero que trabaja en la Biblioteca Pública Ezequiel Zamora y no del otro César Martinez.  Así que "cuadró" una reunión con él y le tomó la foto que ahora ilustra el articulo. El César Martinez de la anécdota, víctima nuevamente de una confusión a causa de nombres iguales...ja,ja,ja.



 

jueves, 6 de agosto de 2015

EL CUADRO DE LAS ÁNIMAS

Uno de los fragmentos del Cuadro de las Ánimas 
(El cual se encuentra desarmado en el Museo Inocencio Utrera)
Foto cortesía de Fanny Rebolledo

Por: Carmen Muñoz de González

La iglesia, aliento de paz, sosiego; de plegarias, oraciones, de comunión con el Señor.  Nuestra casa de oración.  Y, como si fuera poco, a un lado de ella, en el ala izquierda  estaba de frente a punta el famoso Cuadro de las Ánimas.  El Purgatorio, sitio de recordatorio, donde deben pasar las almas a purificarse para luego subir al Cielo.  Eso sí, gracias a los rezos, velones, misas y el escapulario de la Virgen del Carmen.

Pero para una pequeña de siete u ocho años, o, mejor dicho, todavía se me pone la piel de gallina al verlo: toda esa gente desnuda y envuelta en llamas ...¡Qué suplicio, Señor!

De la iglesia fue sacado.  Son tres partes. Ahora reposa por allá...en el museo del pueblo.

Obra de no se qué cultor, como en yeso al relieve, pero ¡Qué atormentador!

Estaba allí recalcando el suplicio que debemos pasar por cometer pecadillos.  Mi tía me decía:

- ¿Ves, hija, lo que le pasa a la gente cuando dice groserías, cuando es malcriada, cuando baraja la emulsión de Scott que está bien cara por cierto? ¿O, aún más, cuando no es conforme con el regalo del Niño Jesús? - Yo quería una bicicleta-.

¡Ay, Dios, qué vida, qué tormento, qué remordimiento!

¿Será que hoy día hace falta ver bien grandote el Cuadro de Ánimas para ver si así deja la gente  de cometer tantos pecadillos y agarra escarmiento?

¡Ay, se me olvidaba! Debajo de él, en un ladito, reposaban - reposan todavía en el mismo lugar aunque ya el cuadro no se encuentra allí - los restos mortales de nuestro hijo ilustre Juan de Dios Agraz, Corneta del Libertador ¿Sería que fue colocado allí para que él sonara la trompeta y anunciara el Juicio Final?

NO HAGAS MAL QUE HACER BIEN NO ES PRECISO


COMENTARIOS:

De: José Argenis Díaz 10:36 a. m., agosto 12, 2015

De niño, cuando acompañaba a mi abuela Jacinta a la iglesia, veía ese cuadro del purgatorio al que haces referencia amiga Carmen, inmenso y aterrador, impresionista e impresionante. 
También me infundía una mezcla de curiosidad y miedo. Hoy sé que la doctrina del purgatorio no tiene base bíblica. Del mismo "infierno" ha dicho el Papa que no es más que una metáfora, cuánto más lo sería ese supuesto purgatorio.
 Tú sabes que no soy católico, soy testigo de Jehová desde hace más de 40 años. Sé que un Dios de amor no haría sufrir a las personas por toda la eternidad o tan siquiera por unos cuantos años. Menos mal que a mis hijos nunca les enseñé que existía un lugar así donde la gente va a "pulgar" sus pecados.
 En cuanto a tu escrito, te diré que está muy bien como parte de un pueblo de mucha tradición como es Villa de Cura, conocida otrora como "la Atenas de Aragua". Nuestra Villa de siempre, cuna de poetas y escritores de renombre y abolengo. Saludos de la Villa Literaria.



viernes, 17 de julio de 2015

LAS PARTERAS O COMADRONAS



                                              Por: Carmen Muñoz de González

En cada rincón de mi país hubo una partera. Digna mujer destinada a la bella labor de ayudar a las madres a traer niños y niñas al mundo.


Podían estar en el campo, en la siembra, en su conuco.  O en los pueblos de mar limpiando el pescado o haciendo conservitas de coco.  O en las frías montañas de los pueblos andinos atendiendo la melaza para el rico papelón. Pero apenas requerían sus servicios dejaban todo por ir corriendo a socorrer a las parturientas.

¿Con qué podían contar aquellas mujeres? Con la luz divina de Dios, la estampita de San Ramón Nonato y su buen cuchillo para cortarle el maruto al recién nacido.
Unas fumaban tabaco, otras cigarrillo – hasta con la candela pa’dentro- y otras, al terminar la labor, también se echaban su guamazo para celebrar los miaos. Y si la parturienta era de buenos recursos hasta hervido de gallina picatierra se disfrutaban. Todo para reponer las fuerzas y asegurarse ya del próximo barrigón.

Mi pueblo no se escapa a ello.  Aquí, en Villa de Cura, también teníamos nuestras mamás: Rosa Colmenares, Juana Méndez, Fulgencia Izaguirre, Irene Agraz, Josefa Cedeño, Alejandra Castillo, Consuelo Arreaza, Damiana Villanueva, Piedad Herrera, Josefina Naranjo, Petra Mezone (Aún viva en los Valles del Tucutunemo).

Con pinzas, maletín y demás hierbas aromáticas las más refinadas y algunas acompañando a médicos de aquí como el Dr. Rondón y Fernandez, con dedicación, esmero y paciencia – y hasta sabiduría – realizaban el parto.   Hasta los vecinos se involucraban. Cada quien tenía su oficio: Calentar el agua, abrir el hoyo para enterrar la placenta, buscar periódicos que servirían de centros de cama –cuando eso no manchaban con tinta como ahora-.

Cuando nacía el guariche o la guaricha le daban su nalgada y el llanto se oía, los papás alegres se ponían ¡Ese era otro para el conuco o la molienda! 

Cuarenta días pasaba esa parturienta con la cabeza envuelta en un rollete para que no le pegara ni el sereno.  Le daban su bebedizo para que aflojara todo lo malo que quedaba adentro.  Ni siquiera una miradita, contimás una tocadita al progenitor de la criatura. Y la partera allí todos los días, a revisar el muchachito o muchachita o los morochitos y celosa con el ombligo, que se mantuviera seco por aquello de que no les diera a los niños el mocezuelo.

Qué diáfana labor la de esas mujeres, qué vínculo de amor, fraternidad se enlazaba entre ellas.

También sobaban la barriga durante el embarazo y le daban la vuelta al niño si había tomado mala posición.

Cuando avanzó la ciencia fueron dejadas de un lado.

Era un legado ser partera.  Se transmitía de madre a hija.

Nunca se negaban a asistir a un parto, tronando, lloviendo o relampagueando.

En mi pueblo había una partera que andaba en burra. Montaba de medio la'o, llevaba los implementos en un saco colga'o, se iba al conuco y si alguna parturienta tenía dolor dejaba su batata, topocho, ñame, frijol, quinchoncho a recoger la cosecha en canasta y con el tripón encuadrila'o corría a socorrer.

Se le daba a la parturienta en una totuma carato de maiz cariaco para que la leche que saliera de la madre dejara jartico al tripón o la tripona hasta la otra toma.



COMENTARIOS:

De: Yessica Herrera La señora Fulgencia Izaguirre ayudó a mi mamá a tener 2 hijos de ella en la casa ¡Hace tantos años de eso!







miércoles, 15 de julio de 2015

CREENCIAS




Por: Carmen Muñoz de Gonzalez


Mi querida comadre Josefa fue criada en el campo, a lo ancho, como florecita silvestre.  Comiendo guayabita sabanera y tomando guarapo de caña como lombriz de tierra.

Cuenta ella que había una creencia: que el tripón o la tripona que no comenzara a caminar a cierto tiempo debía recibir un remedio infalible para esto.  Este solía ser: buscar las cuerdas de un venado - que se lo encargaban a un buen cazador de la zona, vecino del sector-.  Al traerlas las dejaban secar al sol y sereno.  Al estar listas se las amarraban alrededor de los tobillos y con ellas embadurnaban las piernas con canela y huevo.

Esta suerte de amuleto o tratamiento lo cargaría hasta que comenzara a dar sus primeros pasos.  Asociaban que como el venado camina tanto, es ágil para correr, esta acción se la transmitía al niño o la niña y como en un santiamén arrancaría a caminar y  problema resuelto.

¡Qué creencias tenía esa gente!  Ese caminaría cuando le llegara su tiempo.

Métodos que el hombre inventa para alcanzar algo, pero es el tiempo quien lo da.


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De: Gonzalez Maigualida ESO ES EL FOLKLORE... Y LAMENTÁNDOLO MUCHO SE ESTAN PERDIENDO...



miércoles, 8 de julio de 2015

LA TÍA PIRULA



Por: Carmen Muñoz de Gonzalez

Todos tenemos una tía Pirula, sea por consanguinidad, afinidad, política, afiliación.  Ella: solterona ¡Pero no amargada!  De todo hacía una diversión ¡Tenía cada refrán...!

Porque refranera...¡Como ninguna!

Podía decir cosas de la gente -agradables o no - delante de ella y ni se percataban - eso sí...por medio del refrán -.

Si la visita era fastidiosa decía muy sonriente:  Se hizo caca la gata en la batea.

Si tenía tiempo que no la veía: Ay, mi'jita, pájaro de mar por tierra.

O si llevaba niños pequeños de esos  inquietos y la madre tranquilidad: Esta era la perla que le faltaba al collar.

O si alguien acertaba a sus requerimientos: ¡Como pedrada en ojo de boticario!

Una buena amiga, ella como saludaba era con la expresión ¡Epa! ella le contestaba Quien  no pila no come arepa.

Y si tocaban mucho: Ahí llegó la peste y la tos.

Nunca nombraba a la persona, pero al decir: Ujú, Esteban de Jesús ya uno sospechaba de quién se trataba.

Le encantaba que las muchachas salieran.  No era mojigata. Que dieran vueltas a la plaza, sobre todo los domingos, para lucir su vestido nuevo:  Barco parado no paga flete o ¿Quién ha visto papelón desabrí'o?

Como preparaba exquisitos dulces criollos no le faltaba su platico para comérselo después del almuerzo o dar a alguna visita.

Los refranes son dichos muy verídicos, agradables y creativos.  Hasta un presidente, llanero él de pura cepa, los usaba ¡Ah, el Dr. Luís Herrera Campins!

Bueno, mejor no sigo hablando del tema, le cayó saltón al agua y cierro mi página que pa'bachaco chivo y chivo alambre púa...¡Ujú!




jueves, 25 de junio de 2015

LA VALIJA DE NEYCAR


Créditos: Shutterstock.com


Por Carmen Muñoz de Gonzalez


     Nosotras las  mujeres tenemos una manía de guardar cosas.  Que si el papelito aquel que me regaló el enamorado tal, la caja de chicles de menta, la tarjetica de cumpleaños, una rosa seca, el frasco de perfume... 

     Un sin fin de cosas que atesoramos y parecen imperecederas. Todo lo reunimos y ¡Zum! A la valija.  Y el día que nos sentimos melancólicas comenzamos  a sacar cosas.

     Así es nuestra preciosa valija, la que guarda tantos recuerdos.  La que tenemos tan, pero tan nuestra que la cargamos de lo mejor de nuestra vida.

    Pero esta valija guarda las anécdotas, crónicas, cuentos, poemas , de nuestro pueblo y los míos propios.  Aquí describo toda mi memoria histórica.  La misma surge de un programa radial que mantuvo la Escuela Básica Arístides Rojas - por un lustro, cinco años- dedicado al público infantil. Zamoranos con los Niños era su nombre.  En él había un espacio dedicado a personajes del pueblo.

     Había compilado bastanticos personajes.  Un día una buena mano amiga me motivó a la realización de un libro.  Había suficiente material, pero como la tecnología nos arropa, pensó también en crear una página donde yo pudiera expresar todas mis vivencias y así, como un soplo de hadas, se creó y es mi tesorito.

     Neycar fue conductora del programa radial siendo niña y ahora ya es la joven que va sacando de ella tantas cosas en el caminar diario de la vida.  

    Que el poder y la creatividad de Dios se haga presente para explorar y lograr nuestros sueños, que amemos mas la lectura, que se le cree a niños y niñas la pasión por ella  y aflore en cada uno de nosotros la sensibilidad para expresar ese mundo de ideas que vive en nuestra interioridad.


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De: Deunys Salgado Hermoso.

domingo, 24 de mayo de 2015

RATONCITOS DE BIBLIOTECA





Por: Carmen Muñoz de Gonzalez
Villa de Cura, estado Aragua



- Niños y niñas
sedientos de saber
acuden en la tarde de cada miércoles
al Aula de Lectura de la Biblioteca Pública
donde son acobijados en su recinto
por las manos maravillosas de Fanny
quien los transporta en un viaje imaginario
al mundo de los libros.

- Con sueños irrepetibles del mágico conocimiento
entre cuentos, fábulas,leyendas, historias
míticas de personajes valerosos
que alzaban su espada para defender
a la princesa del dragón
o del rufián que cargaría su bolso
o de las batallas por la libertad del país
o aún más por las de nuestras ideas.
Se desplazan con sigilo como ratoncitos
apresurados a devorar ¡No el quesito!
sino las negras letras de los libritos.
Jugando su imaginación con cada lectura.
Creando, formando, construyendo con todo
su alrededor.

- Niños y niñas que están llenos de 
alegría, amor sincero, de ternura,
de sueños, de esperanzas.

- Niños y niñas de mi Patria
formados hoy para construir
un fortalecedor mañana
y tener alas para volar,
para desprenderse del seno materno
y forjar su propio futuro.